El exdirector de informativos de la televisión pública valenciana À Punt, Iván Esteve, ha asegurado ante la comisión de investigación en el Congreso de los Diputados que la dana de 2024 les cogió prevenidos gracias a los avisos tempranos del servicio de meteorología de la cadena, que alertó de la gravedad del episodio desde cuatro días antes del 29 de octubre.
Esteve ha explicado que los servicios meteorológicos de À Punt disponían de información detallada desde el viernes previo a la dana. Esos datos internos permitieron activar con antelación los protocolos informativos habituales y tratar el fenómeno como la mayor emergencia que la redacción había tenido que cubrir hasta entonces. Según su relato, esta previsión les permitió reforzar los equipos desplazados, reorganizar turnos y preparar contenidos especiales para seguir la evolución del temporal en tiempo real.
Preparación informativa y coordinación institucional
El exdirector ha subrayado que fue el trabajo de los profesionales de meteorología lo que les puso sobre aviso y facilitó dimensionar correctamente el riesgo. Ha insistido en que, a partir de esos avisos, se tomaron decisiones para aumentar recursos técnicos y humanos, con el objetivo de ofrecer información continua a la ciudadanía y priorizar los mensajes de servicio público sobre el estado del tiempo y las recomendaciones de seguridad.
Durante las horas previas a la tragedia, Esteve ha relatado que mantuvo contacto con responsables de comunicación de la Generalitat Valenciana. Ha indicado que habló con la jefa de prensa de Emergencias, Aurora Roca, y más tarde con el director de Comunicación del entonces presidente Carlos Mazón, Paco González. Estas conversaciones confirmaron, según su versión, que desde la Generalitat se estaba realizando una ronda de llamadas informativas a distintos medios para trasladar la situación y las previsiones oficiales.
El exdirector ha detallado que, a lo largo de la mañana, À Punt pidió información de forma reiterada y recibió datos de responsables autonómicos, que se plasmaron en el informativo de las 14 horas, en el que se hicieron dos entrevistas. A partir de la convocatoria del Cecopi, el centro de coordinación operativa integrado que se activa en grandes emergencias, ha señalado que dejó de llegarles información adicional a pesar de que el episodio seguía evolucionando.
Según ha explicado, durante aquella tarde el equipo de informativos consultó si estaba prevista alguna comparecencia pública para actualizar los datos y aclarar el alcance de la emergencia. Ha afirmado que se anunciaron comparecencias que finalmente no se celebraron, lo que le causó sorpresa al tratarse de una situación que requería mensajes claros y centralizados a la población.
Ante la falta de nuevas intervenciones institucionales, Esteve ha indicado que À Punt optó por apoyarse especialmente en los alcaldes de los municipios afectados. Ha defendido que, en ese contexto, los responsables locales se convirtieron en la fuente de información más rápida, fiable y precisa, ya que podían trasladar de primera mano la evolución del temporal, los daños y las necesidades urgentes de sus vecinos.
Esteve también se ha referido a la comparecencia que el expresidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón ofreció a mediodía del día 29, en la que afirmó que por la tarde disminuiría la intensidad del temporal. Según el exdirector, la jefa de Meteorología de À Punt, Victoria Roselló, se mostró extrañada ante ese pronóstico, lo que evidencia la diferencia entre las previsiones meteorológicas internas de la cadena y el mensaje político trasladado públicamente.
El papel de los audios del Cecopi y la polémica judicial
Uno de los puntos centrales de la comparecencia ha girado en torno a la no emisión de los mudos grabados durante la reunión del Cecopi. Esas grabaciones fueron posteriormente reclamadas por la jueza de Catarroja, al considerar que podrían demostrar que la entonces responsable de emergencias, Salomé Pradas, y su equipo conocían con antelación la gravedad de la situación.
Sobre este asunto, Esteve ha afirmado que nadie desde la Generalitat ni desde otros organismos les pidió que no difundieran esas imágenes. Ha insistido en que la decisión de no emitirlas fue exclusivamente suya, asumida en primera persona como máximo responsable de los informativos. Ha defendido que optaron por no difundir los audios por razones deontológicas y porque existía un compromiso explícito de no hacerlo en las condiciones en que se habían obtenido.
En la comisión, el diputado del Grupo Parlamentario Sumar, Alberto Ibáñez, ha dicho que comprende la decisión editorial de À Punt, pero ha considerado bastante grave y relevante la falta de colaboración a la hora de remitir los mudos a la jueza que los había solicitado. De este modo, ha puesto el foco en la tensión entre el deber de proteger determinadas fuentes y el deber de cooperar con la justicia en una investigación sobre una emergencia con víctimas.
Ante estas críticas, Esteve se ha defendido señalando que no todos los audios que se difundieron posteriormente en distintos ámbitos procedían de À Punt y que en esas grabaciones también participaban otras emisoras. Con este argumento ha tratado de relativizar su responsabilidad directa sobre el conjunto de los materiales sonoros que han llegado a manos de la magistrada.
En la parte final de la sesión, tras la intervención del diputado del Grupo Popular Fernando de Rosa, que acusó al Gobierno central de intentar imponer un relato partidista sobre lo ocurrido durante la dana, el exdirector de informativos de À Punt ha cerrado su comparecencia con una petición a los miembros de la comisión. Ha reclamado que de estos trabajos se extraigan conclusiones útiles para mejorar la gestión de futuras emergencias y la coordinación entre administraciones y medios públicos, con el fin de ofrecer una información más clara, coherente y eficaz a la ciudadanía en situaciones de crisis.

