La alcaldesa de València, María José Catalá, ha reivindicado la importancia de que el Corpus de València sea declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, en un año especialmente significativo para la ciudad por la celebración del 700 aniversario de la conocida como Festa Grossa.
Catalá ha asistido al pregón del Corpus, celebrado en la iglesia del Patriarca, que ha sido pronunciado por el arzobispo de València, Enrique Benavent. Al término del acto, la alcaldesa ha felicitado al arzobispo por su «emocionante pregón» y ha agradecido a Amics del Corpus la concesión de la distinción de Corpusiana de Honor.


























Durante su intervención, la alcaldesa ha destacado que el Corpus forma parte de la historia colectiva de València y de su manera de entender la ciudad. En este sentido, ha señalado que «el alcalde o alcaldesa de València, sea quien sea y en cualquier momento, tiene la responsabilidad, el deber y también el privilegio de proteger, participar, engrandecer y asistir a esta celebración».
700 aniversario del Corpus
Catalá ha enmarcado esta reivindicación en una edición marcada por el 700 aniversario del Corpus, una celebración que, según ha subrayado, conecta tradición, fe, arte y compromiso ciudadano en uno de los espacios más vinculados a la fiesta.
La alcaldesa, primera mujer en recibir esta distinción, ha afirmado que ser reconocida como Corpusiana de Honor supone «un honor que guardaré siempre con cariño y orgullo». Además, ha insistido en que este nombramiento reafirma su compromiso con una celebración que considera esencial para la identidad de València.
Catalá ha concluido su intervención defendiendo que «el Corpus merece ser Fiesta de Interés Turístico Nacional» y que «merece, sobre todo, ser Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO». La alcaldesa ha añadido que el Ayuntamiento de València trabajará junto a Amics del Corpus para avanzar en ese objetivo.


