Rafael Aznar Garrigues ha sido nombrado presidente de la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes, conocida como Casino de Agricultura. Se trata de una institución valenciana con 167 años de historia. Así, inicia una nueva etapa con el objetivo de unir tradición, orgullo histórico y una visión abierta a la sociedad actual.
El nuevo presidente asume el cargo con la voluntad de reforzar el papel del Casino como espacio de convivencia, pensamiento, cultura y relación social. Tras su nombramiento, Aznar ha señalado que esta nueva etapa parte ‘desde el orgullo de una trayectoria de 167 años de historia, y con la voluntad decidida de seguir siendo una institución útil, abierta y plenamente conectada con la sociedad actual’.
La renovación de la institución llega con una Junta Directiva que incorpora perfiles vinculados a la empresa, el emprendimiento, la cultura, la universidad, las profesiones liberales y la sociedad civil organizada. De este modo, esta composición busca reforzar el papel histórico del Casino como punto de encuentro de la Valencia social, económica y cultural.
Una junta con perfiles de la Valencia actual
Junto a Rafael Aznar Garrigues estarán en la nueva Junta Directiva Iván Álvarez de Toledo y Gómez-Trénor, Conde de La Ventosa; Carlos de Vargas y Gómez-Pantoja; Felisa Alcántara Barbany; Gracia Burdeos Andreu; Isidro Niñerola Giménez; Cristóbal Aguado Laza; Patricia Gracía-Guzmán García; Begoña Puigmoltó Lassala; Susana Lozano Miralles; Mayrén Beneyto Jiménez de Laiglesia; Luis Alonso Stuyck, Barón de Almiserat; Francisco Martínez Boluda; Inmaculada Rodríguez Piñero Fernández; Vicente Garrido Mayol; Alfonso Pascual de Miguel; Javier Gómez-Trénor Vergés; Agnès Noguera Borel y Vicente Ruiz Baixauli. Además, estarán presentes otros consejeros.
La nueva dirección quiere representar la diversidad de la Valencia contemporánea sin romper con la esencia histórica de la entidad. El Casino de Agricultura nació vinculado al impulso transformador de la Ilustración y a la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Por lo tanto, su trayectoria se ha construido en torno a valores como el esfuerzo, la cultura, el diálogo y el compromiso con el bien común.
La agricultura, como sector primario, ha sido históricamente el eje vertebrador de esta institución. A partir de ese origen, el Casino se consolidó como punto de encuentro entre la iniciativa económica, el pensamiento ilustrado y la vocación de servicio público. Además, con el paso del tiempo, también ha integrado a representantes del mundo empresarial, académico, profesional, deportivo y cultural.
En esta nueva fase, la entidad quiere mantener esa función de observatorio de los cambios sociales, económicos y culturales. Además, busca adaptar su actividad a las inquietudes actuales de la sociedad valenciana, con una programación más dinámica, útil y cercana.
Tradición y vanguardia en el centro de Valencia
El Casino de Agricultura se encuentra desde 1902 en uno de los enclaves más emblemáticos del centro histórico de Valencia. Desde esa ubicación, la nueva presidencia aspira a revitalizar su presencia social y cultural. Así, busca reforzar su papel como lugar de encuentro para socios y ciudadanos comprometidos con la sociedad.
Aznar ha explicado que el propósito de esta etapa es ‘reforzar el papel del Casino como espacio de convivencia, pensamiento, cultura y relación social, manteniendo intacta la esencia de la institución y adaptándola a los desafíos y oportunidades del presente’.
El nuevo presidente también ha defendido un modelo basado en la independencia, la convivencia y el entendimiento. En este sentido, ha subrayado que, ‘desde el máximo respeto a los Estatutos y a la pluralidad de sensibilidades de nuestros socios, defendemos un modelo basado en la independencia, la convivencia y el entendimiento’.
Según Aznar, el Casino quiere seguir siendo ‘un lugar de encuentro sereno para ciudadanos comprometidos con la sociedad, alejados de la polarización y unidos por el interés común en contribuir al progreso colectivo’.
La nueva dirección también plantea recuperar el valor de los grandes clubes europeos como espacios de conversación, reflexión, relaciones personales y generación de ideas. Además, considera interesante fortalecer la red de correspondencia y colaboración con otros clubes e instituciones nacionales e internacionales. Así, busca abrir nuevas oportunidades y dar mayor proyección al Casino y a sus socios.
El planteamiento de esta nueva etapa parte de una idea central: tradición y vanguardia no son conceptos opuestos, sino complementarios. Con esa convicción, el Casino de Agricultura afronta un nuevo tiempo fiel a su historia. Además, está comprometido con el presente y preparado para contribuir al futuro de la sociedad civil valenciana.


