La renovación integral de los restaurantes del Paseo Marítimo de Valencia avanza con tres establecimientos ya finalizados dentro de la primera fase del proyecto, que afecta a cinco locales de la fachada marítima. La actuación forma parte de la transformación del frente litoral de la Malvarrosa y se extenderá en total a 12 restaurantes.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha visitado las obras y ha destacado que la ciudad da un paso adelante con esta intervención. Según ha señalado, la remodelación permite ofrecer una imagen “moderna, sostenible y mejor integrada en el paisaje” en uno de los espacios más reconocibles del litoral valenciano.
La primera fase incluye la renovación de El Bobo, La Murciana, La Alegría de la Huerta, Casa Isabel y San Patricio. Los dos primeros ya han abierto sus puertas, mientras que La Alegría de la Huerta abrirá este viernes. Los trabajos en Casa Isabel y San Patricio finalizarán en las próximas semanas.
Catalá ha subrayado que “València da un gran paso en la transformación de la fachada marítima con la renovación integral de los restaurantes del Paseo Marítimo” y ha defendido que “se trata de una actuación muy necesaria para poner en valor nuestro litoral”.
La reforma continuará tras el verano
La segunda fase del proyecto arrancará después del verano con la reforma de los siete restaurantes restantes. La previsión municipal es que los trabajos estén finalizados para la temporada estival de 2027, de manera que toda la línea de establecimientos renovados pueda estar operativa de cara al verano siguiente.
La alcaldesa también ha avanzado que “el siguiente paso será la remodelación del Paseo Marítimo”. En este sentido, ha asegurado que para el Ayuntamiento este proyecto es “una obligación, después de la inversión que han realizado los hosteleros en la renovación de sus locales”.
El proyecto ha contado con la presencia del concejal de Urbanismo, Juan Giner; el presidente de la Asociación de Restaurantes de la Playa de la Malvarrosa, José Miralles; el CEO de Casas Inhaus, Rubén Navarro López; y el arquitecto Jorge Quesada.
Nuevos módulos más ligeros y sostenibles
Los nuevos edificios se elevan 50 centímetros sobre el suelo para prevenir inundaciones y cuentan con terrazas cerradas o acristaladas. La ocupación máxima edificada es de 229,3 metros cuadrados, con una terraza superior de 144 metros cuadrados cubiertos y cerrados con acristalamiento, además de 85 metros cuadrados descubiertos.
Las primeras plantas de los locales podrán utilizarse como restaurante y las cubiertas inclinadas facilitan la instalación de placas fotovoltaicas, dentro de una intervención que busca mejorar la integración paisajística y actualizar una imagen que, según ha indicado Catalá, procedía de construcciones de 1995.
“Viendo el antes y después de los establecimientos ratificamos la necesidad de esta remodelación integral con el fin de ofrecer una imagen más actual, moderna, atractiva y sostenible”, ha afirmado la alcaldesa. También ha explicado que se ha sustituido “una obra dura y completamente obsoleta” por “unos módulos de aluminio y cristal, más ligeros y acordes con el entorno”.
Una reivindicación de hosteleros y vecinos
Catalá ha enmarcado la actuación en una reivindicación histórica de los hosteleros, vecinos y ciudadanía para actualizar la imagen del frente marítimo. Además, ha defendido que la apertura de estos nuevos espacios “supone un gran impulso para la oferta gastronómica de la costa valenciana”.
El presidente de la Asociación de Restaurantes de la Playa de la Malvarrosa y propietario de La Alegría de la Huerta, José Miralles, ha recordado “los muchísimos años de pelea” y ha agradecido al Ayuntamiento y a la alcaldesa “por haber estado al cien por cien, en cualquier momento, para ayudarnos a conseguir el objetivo que realmente queríamos nosotros, los hosteleros, y creo que también toda la ciudad de València”.




