Educación reordenará aulas para que cada familia mantenga la lengua base elegida

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La Conselleria de Educación ha garantizado que todo el alumnado mantendrá la lengua base escogida y habilitará o reconvertirá aulas, sobre todo en zonas castellanohablantes con mayor demanda de valenciano.

La Conselleria de Educación ha asegurado que todo el alumnado matriculado en la Comunitat Valenciana mantendrá la lengua base elegida por sus familias y, para garantizarlo, ha anunciado la habilitación y reconversión de aulas en aquellos centros donde la oferta actual no cubre la demanda, especialmente en zonas castellanohablantes con más solicitudes de enseñanza en valenciano.

El director general de Ordenación Educativa de la Generalitat, Ignacio Martínez Arrúe, ha explicado que el departamento ha detectado casos en municipios como Buñol, Marines o Loriguilla, donde las familias han pedido más grupos en valenciano de los inicialmente previstos. En estos tres municipios se han habilitado siete nuevas unidades en valenciano para atender esa demanda creciente.

Planificación lingüística anual

Martínez Arrúe ha recordado que Educación realiza cada año una planificación lingüística derivada de la Ley de Libertad Educativa. Según ha subrayado, esta norma marca el marco en el que la Conselleria organiza la oferta de plazas en valenciano y en castellano en los centros sostenidos con fondos públicos.

En ese contexto, el director general ha señalado que la Administración educativa está, en sus palabras, “siempre junto a cada familia en el ejercicio de su derecho a elegir la lengua base”. Esta planificación supone “hacer primero un ajuste más gordo y después uno más fino”, ha indicado, en referencia a que primero se diseña una distribución general de unidades y, posteriormente, se corrige en función de la demanda real.

Para elaborar estos ajustes, Educación ha tenido en cuenta los resultados de la consulta sobre la lengua base que se ha realizado el curso pasado a las familias. Además, en el caso del alumnado de 2 a 3 años, se han usado también los datos del procedimiento de admisión, donde se recoge la preferencia lingüística en el momento de solicitar plaza.

El responsable de Ordenación Educativa ha detallado que, al cruzar estos datos, el departamento se ha encontrado con situaciones en las que había unidades configuradas inicialmente en una determinada lengua base, pero las familias, al participar en la admisión, han pedido mayoritariamente la otra lengua. En estos casos, según ha resumido, “se ha invertido la demanda” respecto a la previsión inicial.

Habilitación o reconversión de unidades

Ante estas variaciones, Martínez Arrúe ha concretado que Educación actuará combinando dos vías: la creación de nuevas unidades y, en algunos casos, la reconversión de grupos ya existentes. “En ese ajuste lo que vamos a hacer es la habilitación de nuevas unidades y en algún caso la reconversión”, ha indicado.

Ha remarcado que el criterio principal es que “todo el alumnado matriculado tiene garantizada su continuidad en aquella lengua base que en su momento ya se matriculó”. Es decir, las familias que escogieron una determinada lengua base mantendrán esa opción durante la etapa correspondiente, sin cambios obligados por reorganizaciones internas.

El director general ha precisado que, cuando haya alumnado escolarizado en una lengua base que ahora opte por la otra y exista una demanda suficiente, la Conselleria estudiará la “reconversión de una unidad”. Esto implica transformar un grupo previsto inicialmente en una lengua en un grupo en la otra lengua, siempre que se respeten los derechos de quienes ya estaban matriculados.

Sin embargo, Martínez Arrúe ha puntualizado que, “si no se puede garantizar el derecho a los alumnos inicialmente matriculados en una lengua, lo que se hace es habilitar nuevas unidades”. En estos casos, la Conselleria opta por crear más grupos para sumar oferta sin perjudicar al alumnado que ya cursa sus estudios en la lengua base escogida.

Con este sistema de ajustes, Educación busca adaptar la red de aulas a la realidad cambiante de la demanda lingüística, que puede variar de un curso a otro y de un municipio a otro. De esta forma, se intenta dar respuesta tanto a las familias que desean enseñanza en valenciano en zonas castellanohablantes como a quienes prefieren mantener la escolarización en castellano allí donde esta opción es mayoritaria.