La presencia creciente de conejos en zonas agrícolas de la Comunitat Valenciana está generando nuevos gastos para los productores de cítricos. La Unió Llauradora i Ramadera alerta de que la protección de las parcelas frente a esta fauna puede elevar los costes hasta 1.380 euros por hectárea, una carga añadida para explotaciones que ya trabajan con márgenes ajustados.
La organización agraria sitúa entre las áreas más afectadas a la Plana Baixa, Camp de Túria y La Serranía, donde asegura que se han incrementado las quejas de agricultores durante los últimos meses. Según sostiene la entidad, la presión de los conejos sobre los cultivos obliga a adoptar medidas preventivas cada vez más costosas.
Los cálculos de La Unió apuntan a un gasto adicional de entre 540 y 1.380 euros por hectárea en los campos de cítricos. La diferencia depende del estado de la plantación, la edad de los árboles, el tipo de cultivo y la intensidad de los daños en cada parcela.
Más inversión para proteger las plantaciones jóvenes
Los productores están recurriendo a sistemas de protección para evitar que los conejos dañen los árboles. Entre las medidas más habituales figuran los tratamientos con cobre en los troncos, los protectores individuales para plantones y el vallado de fincas con mallas metálicas cuando la afección resulta más intensa.
La Unió advierte de que el problema es especialmente delicado en las nuevas plantaciones. En estos casos, los conejos pueden afectar al crecimiento de los árboles y provocar la reposición de ejemplares dañados, lo que incrementa todavía más el coste para el agricultor.
A la inversión en materiales se añade la mano de obra necesaria para colocar, revisar y mantener estos sistemas. La organización sostiene que estos trabajos reducen la rentabilidad de las explotaciones y trasladan al productor el coste de un problema que, a su juicio, requiere una respuesta pública.
Ayudas para prevenir daños de fauna silvestre
La Unió ha trasladado a los grupos políticos con representación en Les Corts una enmienda a los presupuestos de 2026 para crear una línea de apoyo económico frente a los daños causados por fauna silvestre. La propuesta cuenta con una dotación de 900.000 euros.
La entidad plantea que esta partida financie actuaciones preventivas como la instalación de protectores, cerramientos, sistemas disuasorios, repelentes autorizados y otras medidas dirigidas a evitar perjuicios en las explotaciones agrarias.
Según defiende la organización, estas ayudas permitirían actuar antes de que se produzcan los daños y aliviarían parte del esfuerzo económico que ahora asumen directamente los agricultores.
El abandono de parcelas agrava el problema
La Unió relaciona el aumento de conejos con el avance de los campos abandonados. Según explica, estas parcelas sin mantenimiento actúan como refugio para fauna silvestre, especialmente conejos y jabalíes, que después se desplazan hacia explotaciones en producción para alimentarse.
Por este motivo, la organización agraria reclama a la Generalitat un plan específico para actuar sobre las tierras abandonadas, infrautilizadas o sin mantenimiento. A su juicio, esta situación no solo afecta a los cultivos, sino que también aumenta los riesgos fitosanitarios y la vulnerabilidad frente a incendios.
La entidad insiste en que las administraciones deben combinar medidas de control de poblaciones con actuaciones sobre las causas estructurales del problema. En este sentido, considera clave recuperar y mantener las parcelas agrarias para reducir la presión de la fauna silvestre y proteger la viabilidad de las explotaciones profesionales.



