Colaboración para recuperar el tejo en los Jardines del Real

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Medio Ambiente cede al Ayuntamiento de València dos ejemplares de Taxus baccata y varias plantas del género Viburnum.

La La Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de València han incorporado dos nuevos ejemplares de tejo en los Jardines del Real para reforzar la presencia de esta especie milenaria en uno de los espacios verdes más emblemáticos y valiosos de la ciudad.

La actuación se ha centrado en la plantación de dos Taxus baccata y varias plantas del género Viburnum, asociadas al hábitat natural del tejo. Con esta intervención se ha buscado aumentar la población de este árbol en el parque y crear un entorno vegetal más parecido a sus condiciones naturales.

Los nuevos ejemplares proceden de la Conselleria de Medio Ambiente, a través del Centro para la Investigación y Experimentación Forestal (CIEF). Esta cesión se ha enmarcado en el proyecto europeo LIFE Teixeres, que impulsa diferentes acciones de conservación del tejo en la Comunitat Valenciana.

Gracias a esta colaboración institucional, los Jardines del Real ganan en diversidad botánica y refuerzan su papel como espacio de referencia para la educación ambiental. La presencia de tejos en un parque tan frecuentado permite que más vecinos conozcan de cerca esta especie y su importancia ecológica.

Un impulso a la conservación del tejo

Hasta ahora, el tejo contaba en los Jardines del Real con una representación muy limitada. Además, el arbolado ha sufrido recientemente la pérdida de algunos ejemplares, lo que ha reducido aún más su presencia en este entorno urbano.

Los nuevos tejos, con alrededor de ocho años de vida, han permitido compensar esas pérdidas y consolidar una pequeña población estable en el jardín. De este modo, la ciudadanía puede observar el desarrollo de estos árboles a medio y largo plazo y entender mejor su ciclo de vida.

Según ha explicado la Generalitat, este tipo de iniciativas ha contribuido también a conectar las políticas de conservación forestal con la infraestructura verde urbana. Así, se ha trasladado parte del trabajo que se realiza en los bosques valencianos a espacios accesibles dentro de la ciudad.

Desde 2021, el proyecto LIFE Teixeres ha trabajado en la conservación, restauración y mejora de los hábitats del tejo en la Comunitat Valenciana. Sus poblaciones naturales son escasas y se encuentran muy fragmentadas, por lo que cada actuación tiene un peso especial en la preservación de la especie.

Este proyecto europeo ha supuesto la intervención más importante realizada hasta la fecha para recuperar este ecosistema forestal tan singular. Incluye acciones de plantación, mejora de hábitats, seguimiento científico y sensibilización social en torno al tejo y su entorno.

Un árbol milenario y de alto valor ecológico

El tejo está catalogado como especie vigilada por la normativa valenciana, debido a su rareza y a su relevancia ambiental. Se trata de uno de los árboles más antiguos del planeta y una de las especies vegetales supervivientes de épocas muy remotas.

En aquellas etapas antiguas, el tejo era abundante durante la era de los dinosaurios. Su presencia actual, mucho más limitada, refleja cambios profundos en el clima, en los paisajes y en los usos del territorio.

Este árbol destaca por su extraordinaria longevidad, que puede alcanzar varios siglos de vida. También sobresale por la calidad de su madera y por el simbolismo cultural y religioso que ha acumulado a lo largo de la historia.

A lo largo de los siglos, el tejo ha dado lugar a numerosas tradiciones y leyendas en diferentes culturas europeas. Muchas comunidades lo han considerado un árbol sagrado, asociado a la protección, la memoria y la conexión con el pasado.

Además, el tejo forma parte de algunos de los ecosistemas forestales más singulares de Europa. Estos bosques, donde convive con otras especies propias de ambientes húmedos y frescos, concentran una gran biodiversidad y un alto valor paisajístico.

Por todo ello, su conservación se ha convertido en una prioridad para preservar el patrimonio natural valenciano. Iniciativas como la de los Jardines del Real permiten acercar este objetivo a la vida cotidiana de los vecinos de València y sumar la ciudad al esfuerzo de protección de este árbol único.