Un fuerte olor a marihuana ha permitido localizar una plantación con 1.806 plantas en un chalet situado en una urbanización de Picassent. La investigación ha acabado con la detención de un hombre de 29 años y nacionalidad española, al que se le imputan presuntos delitos contra la salud pública, por tráfico de drogas, y de defraudación de fluido eléctrico.
Las pesquisas se iniciaron después de que varios vecinos alertaran del intenso olor a marihuana en la zona. Los agentes se desplazaron hasta la urbanización y comprobaron la existencia del hedor, aunque en un primer momento no lograron determinar el punto exacto del que procedía.
Para avanzar en la localización, se solicitó la colaboración de la empresa suministradora de electricidad con el objetivo de detectar una posible pérdida energética. Esa comprobación permitió hallar una defraudación equivalente al consumo medio de diez viviendas, lo que facilitó la identificación del foco de la plantación.
Una instalación preparada para cosechas periódicas
Tras varios seguimientos discretos, los investigadores identificaron al morador de la vivienda y comprobaron que su forma de vida resultaba compatible con la actividad delictiva investigada. Con esos indicios, se llevó a cabo una entrada y registro en el chalet.
Durante la intervención se aprehendieron 1.806 plantas de marihuana y se intervinieron distintos equipamientos electrónicos destinados al cultivo y elaboración de drogas. La instalación incorporaba tecnología avanzada y, según los datos de la investigación, permitía obtener una cosecha cada tres meses de media.
El detenido ha quedado investigado por presuntos delitos contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas, y por defraudación de fluido eléctrico. Las diligencias han sido entregadas en el tribunal de Picassent en funciones de guardia.



