El Elche CF ha ejecutado la cláusula de extinción del contrato de Rafa Mir después de que la Audiencia Provincial de Valencia haya condenado al futbolista a ocho años y medio de prisión por agresión sexual y lesiones a una joven. La resolución judicial no es firme y el jugador ha anunciado que recurrirá. Sin embargo, el club ilicitano ha optado por romper de forma inmediata la vinculación laboral y el acuerdo de cesión que mantenía con el Sevilla FC.
La entidad ha informado de la medida mediante un comunicado breve en el que ha señalado que «El Elche CF ha ejecutado la cláusula de extinción tanto del acuerdo de cesión como del contrato laboral, que fueron acordadas con el Sevilla FC y el jugador». Además, el club ha condenado «de forma rotunda cualquier acto de violencia» y ha manifestado «su absoluto respeto al procedimiento judicial».
La decisión afecta a un futbolista que esta temporada jugaba cedido en el conjunto ilicitano y cuya vinculación terminaba el próximo 30 de junio. Sin embargo, el Elche había incluido una cláusula específica para poder rescindir el contrato en caso de sentencia. Esta ha sido una medida que ha activado tras conocerse la condena dictada por la Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia.
Condena por agresión sexual y lesiones
La sentencia condena a Rafa Mir a siete años de prisión por agresión sexual y a un año y medio por lesiones. La Fiscalía había solicitado inicialmente diez años y medio de cárcel, pero la Audiencia ha fijado la pena final en ocho años y medio.
El fallo también impone al jugador la prohibición de acercarse a menos de 500 metros del domicilio de la víctima o de sus familiares, de su lugar de trabajo o de comunicarse con ella durante diez años. Además, deberá cumplir siete años de libertad vigilada después de la pena de prisión. Asimismo, deberá abonar una indemnización de 64.000 euros a la víctima.
Los hechos se remontan a la noche del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2024, cuando los ahora condenados conocieron a dos jóvenes en una discoteca de València. Después, se desplazaron al domicilio de Rafa Mir, situado en una urbanización de Bétera, para continuar la noche.
Según declara probado la resolución judicial, el futbolista agredió sexualmente a una de las jóvenes en la piscina y en un cuarto de baño de la vivienda. Durante el juicio, Mir negó los hechos y declaró, respondiendo solo a las preguntas de su abogado, que «todo fue consentido» y que la noche «fluyó así».
El relato de la víctima
La víctima ofreció una versión opuesta durante la vista. Según su declaración, sufrió una doble agresión sexual con penetración por parte del jugador. La joven afirmó que se puso «a llorar», que le costaba «respirar», que tenía «miedo» y que pidió al futbolista que parara, pero no lo hizo.
La Audiencia también ha condenado al segundo acusado, el futbolista Pablo Jara, a dos años y medio de prisión y al pago de una multa por un delito de agresión sexual, otro contra la integridad moral y un delito leve de lesiones a una segunda joven. En este caso, la sentencia establece una indemnización de 6.280 euros para la denunciante.
Además, la sala ha acordado deducir testimonio contra los policías locales de Bétera que acudieron al lugar de los hechos. Esto se ha decidido por si sus declaraciones durante el juicio pudieran ser constitutivas de un delito de falso testimonio.
Rafa Mir anuncia recurso
Rafa Mir, actual jugador del Sevilla FC y cedido esta temporada en el Elche CF, ha expresado en redes sociales que no está «de acuerdo con la sentencia» y ha anunciado que su defensa recurrirá «en los próximos días». El delantero, que anteriormente también jugó en el Valencia CF, ha afirmado que sigue confiando en la Justicia.
Mientras tanto, el Elche ha dado por terminada su relación contractual con el futbolista antes de que finalizara oficialmente la cesión. La decisión supone la salida inmediata del jugador del club ilicitano tras una condena que, aunque todavía no es firme, ha activado la cláusula prevista en el acuerdo firmado por todas las partes.





