Un joven de 25 años ha sido denunciado en Gandia tras conducir un patinete eléctrico con casi cuatro veces la tasa de alcoholemia permitida en un control de la Guardia Civil, lo que ha supuesto una multa económica y la inmovilización del vehículo por circular bajo los efectos del alcohol.
El pasado 7 de junio, agentes del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Gandia han realizado un control de alcohol y drogas en las proximidades del Grao de Gandia. Durante este dispositivo, han identificado al conductor de un Vehículo de Movilidad Personal, que circulaba en un patinete eléctrico.
Tras la identificación, los agentes le han sometido a la prueba de alcoholemia mediante aire espirado, el método previsto en la normativa de tráfico. El resultado ha arrojado una tasa casi cuatro veces superior a la legalmente permitida para este tipo de vehículos.
Como consecuencia directa, la Guardia Civil ha incoado un expediente sancionador de acuerdo con el Reglamento General de Circulación. Esta infracción se sanciona con una multa de 1.000 euros y conlleva la inmovilización del patinete hasta que desaparezcan las causas que motivan la medida.
Multa adicional por no registrar el patinete en la DGT
Además de la sanción por alcoholemia, los agentes también han denunciado al conductor por no haber inscrito el patinete eléctrico en el Registro Nacional de Vehículos de la Dirección General de Tráfico. Este registro ha sido obligatorio para los Vehículos de Movilidad Personal desde enero de 2026.
Según ha informado la Dirección General del Instituto Armado, la intervención ha permitido evitar un posible siniestro con consecuencias graves. La Guardia Civil ha subrayado la especial vulnerabilidad de los usuarios de patinetes y otros vehículos de movilidad personal cuando circulan con las capacidades psicofísicas mermadas por el consumo de alcohol.
Los agentes han explicado que los VMP comparten espacio con otros vehículos y con peatones, por lo que un descuido o una reacción lenta puede provocar accidentes serios. En este contexto, los controles de alcohol y drogas en zonas como el Grao de Gandia buscan reducir el riesgo de incidentes, especialmente en vías con alta afluencia de personas y tráfico mixto.
La Guardia Civil ha insistido en que las normas sobre alcoholemia afectan también a los conductores de patinetes eléctricos. Por tanto, ha recordado que el incumplimiento de los límites establecidos puede suponer sanciones económicas importantes, la inmovilización del vehículo y, en caso de accidente, responsabilidades penales y civiles adicionales.






