Verano muy cálido en la Comunitat Valenciana: más noches tropicales y tormentas intensas

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La Comunitat Valenciana afronta un verano muy cálido, con temperaturas por encima de lo normal, más noches tropicales y lluvias en forma de tormenta. La primavera ya ha sido muy cálida y húmeda y el mar Balear ha registrado su temperatura superficial más alta desde al menos 1940.

La Comunitat Valenciana ha iniciado un verano muy cálido, con temperaturas previstas por encima de lo normal, un aumento de las noches tropicales en las que no se baja de 20 grados y lluvias veraniegas sobre todo en forma de tormenta y, en conjunto, por encima de los valores habituales.

Así lo han explicado el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunitat Valenciana, Jorge Tamayo, y el jefe de Climatología, José Ángel Núñez, durante una comparecencia en la que han presentado el resumen climático de la primavera de 2026, el balance del año hidrológico 2025-2026 y la predicción estacional para este verano.

Tamayo ha indicado que, según los modelos de predicción, este verano hay más de un 60 % de probabilidades de registrar temperaturas superiores a las normales. Ha recordado además que las precipitaciones de verano no suelen ser las más importantes del año, ya que se concentran en episodios de tormenta que, por lo general, son irregulares y se reparten de forma desigual por el territorio.

En el apartado de lluvias, ha precisado que existe un 50 % de probabilidad de que las precipitaciones se sitúen por encima de lo normal, aunque ha subrayado que este comportamiento estará muy condicionado por la presencia de tormentas. Ha señalado también que julio y la primera quincena de agosto no suelen ser meses especialmente lluviosos, mientras que en junio ya se han registrado tormentas, pero muy repartidas tanto en espacio como en intensidad.

Primavera muy cálida y húmeda

La primavera climática de 2026, que comprende los meses de marzo, abril y mayo, ha tenido un carácter muy cálido en la Comunitat Valenciana. Ha sido la novena primavera más cálida desde 1950, con una temperatura media de 14,7 grados, es decir, 0,8 grados por encima de la climatología de referencia, situada en 13,9 grados.

Además, la estación ha resultado muy húmeda. La precipitación acumulada ha alcanzado 167,1 litros por metro cuadrado, lo que supone un 16 % más que el promedio climático del periodo 1991-2020, fijado en 143,9 litros por metro cuadrado. Esta combinación de calor y humedad ha reforzado la sensación de bochorno en muchos días de la primavera.

Por meses, marzo ha tenido un carácter frío y ha registrado la anomalía fría más acusada en la Comunitat desde febrero de 2023. En cambio, abril ha sido muy cálido y se ha convertido en el cuarto mes de abril más cálido desde 1950. Mayo también ha resultado cálido, aunque ha mostrado un comportamiento muy contrastado: la primera quincena ha sido muy fría y húmeda y la segunda, muy cálida y seca.

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Tamayo ha destacado que el calentamiento del aire ha contribuido al aumento de la temperatura del agua del mar. Ha detallado que, con una anomalía térmica del aire tan acusada en abril y en las últimas semanas de mayo, la temperatura superficial del mar Balear durante la primavera ha sido la más alta al menos desde 1940, con un valor 1,2 grados por encima de lo normal.

Según Núñez, el mar se encuentra cada vez más cálido. Ha recordado que el año pasado se superaron por primera vez los 27 grados en junio, y que la temperatura casi llegó a 28 grados. Ha añadido que este año probablemente se supere ese registro porque ya se han medido 26 grados, y ha apuntado que las brisas marinas son cada vez más débiles y secas.

Este calentamiento del mar y del aire tiene consecuencias directas en la sensación térmica diaria. Núñez ha explicado que estos factores favorecen el calor persistente, con brisas muy inhibidas y un número creciente de noches tropicales, en las que las mínimas se mantienen muy altas y apenas refresca.

Más noches tropicales y calor extremo

Antes del 24 de junio, el número de noches tropicales, aquellas en las que la temperatura no baja de 20 grados, ha sido este año de 15 en la ciudad de Alicante, 11 en la de Castellón y 19 en la ciudad de València. Núñez ha señalado que ya se está en valores máximos para estas fechas y ha advertido de que son noches poco confortables para el descanso.

El jefe de Climatología ha subrayado además que la probabilidad de registrar temperaturas extremas en España se ha multiplicado por cinco. Ha explicado que, entre las décadas de 1950 y 1980, los días con calor extremo representaban alrededor del 5 % del total, mientras que ahora suponen en torno al 25 %.

En cuanto a las precipitaciones de la primavera, el trimestre ha sido muy húmedo en las tres provincias. En Alicante se ha registrado un superávit de lluvia del 34 %, en Castellón del 28 % y en Valencia del 7 % respecto a los valores normales. Casi el 60 % de toda esa precipitación se ha acumulado durante dos temporales en la primera quincena de marzo.

El comportamiento posterior ha sido muy irregular. Abril ha resultado un mes muy seco, con pocas precipitaciones en el conjunto de la Comunitat Valenciana. Mayo, en cambio, ha sido más húmedo, mientras que junio está teniendo un carácter muy seco, con escasas lluvias hasta la fecha.

Año hidrológico húmedo en casi todo el territorio

Con los datos hasta el 22 de junio, el año hidrológico que comenzó el 1 de octubre de 2025 ha tenido en la Comunitat Valenciana un carácter húmedo. Se ha acumulado un 23 % más de precipitación que el promedio normal, lo que refleja un importante superávit de agua respecto a lo habitual.

En este periodo se han registrado 501,1 litros por metro cuadrado, cuando lo normal serían 407,1 litros por metro cuadrado. Esta diferencia se ha debido sobre todo a los episodios de lluvia más intensos del otoño y de la propia primavera, que han elevado los totales acumulados.

Casi todo el territorio de la Comunitat presenta actualmente superávit pluviométrico en el año hidrológico en curso. Solo se observan déficits en la Marina Baixa y en algunas zonas del interior norte de la provincia de Valencia y del interior sur de la de Castellón, que se han quedado por debajo de los valores normales de lluvia pese a los temporales de marzo.