El Instituto de Investigación Sanitaria INCLIVA, del Hospital Clínico Universitario de València, ha evidenciado que mantener controlado el colesterol LDL a largo plazo reduce el riesgo cardiovascular en pacientes que han sufrido un infarto o un síndrome coronario agudo. La investigación ha analizado 6.547 determinaciones de colesterol en 636 pacientes mediante un seguimiento continuado.
Los resultados se han publicado en la revista científica American Journal of Preventive Cardiology y aportan una nueva perspectiva sobre el control del c-LDL, conocido como colesterol malo. Este parámetro constituye uno de los objetivos fundamentales de prevención tras un evento coronario, con recomendaciones clínicas que sitúan los valores por debajo de 55 mg/dl.
El trabajo parte de una diferencia clave respecto a estudios previos. En lugar de analizar una medición aislada del colesterol en un momento concreto, el equipo investigador ha recogido todas las determinaciones de c-LDL realizadas desde la hospitalización por síndrome coronario agudo hasta la actualidad. Este enfoque permite observar la evolución del colesterol como una variable dinámica y no como un dato puntual.
Más de 6.500 controles de colesterol
El estudio ha incluido 6.547 determinaciones de c-LDL en 636 pacientes, con una mediana de 14 mediciones por persona. Este seguimiento ha permitido comprobar que solo en una de cada cuatro determinaciones el colesterol LDL se situó por debajo de los 55 mg/dl recomendados.
La investigación también ha observado que la trayectoria longitudinal del c-LDL se asocia de forma intensa con el riesgo de fallecer durante el seguimiento por causas cardiovasculares. Esta relación resulta especialmente relevante cuando ha pasado más tiempo desde el evento coronario, en concreto a partir del tercer año tras el ingreso en el caso analizado.
Según explica el doctor Enrique Santas, el estudio aporta dos conclusiones principales. Por una parte, señala que el control del c-LDL sigue siendo subóptimo y requiere iniciativas que permitan mejorarlo. Por otra, destaca que el impacto del mal control sostenido resulta especialmente importante cuando el paciente ya se encuentra fuera del seguimiento más estrecho de cardiología.
En este contexto, Santas defiende la importancia de reforzar la coordinación con atención primaria. El objetivo, según señala, es coordinar niveles asistenciales, mejorar la adherencia a los tratamientos, evitar la inercia terapéutica y sostener un control adecuado del colesterol en el tiempo.
Un enfoque longitudinal del colesterol LDL
El aspecto más novedoso del trabajo reside en el análisis longitudinal del colesterol. El equipo ha estudiado el c-LDL como una variable que cambia con el tiempo y ha aplicado metodologías estadísticas específicas para evaluar esa evolución.
“El aspecto más novedoso de nuestra investigación es el enfoque longitudinal y la metodología estadística, dado que hemos evaluado la variable c-LDL como una variable dinámica en el tiempo, aplicando metodologías estadísticas apropiadas para realizar este tipo de análisis, que es complejo”, explica el doctor Enrique Santas.
El estudio ha sido coordinado por los doctores Enrique Santas Olmeda y Rafael de la Espriella Juan, del Grupo de Investigación en Insuficiencia Cardiaca de INCLIVA, coordinado por el doctor Julio Núñez. También han participado el Grupo de Investigación en Cardiología Clínica de INCLIVA, los servicios de Cardiología y Bioquímica Clínica y Patología Molecular del Hospital Clínico Universitario de València, y el doctor Enrique Rodríguez Borja.
Además, los doctores Julio Núñez, Juan Sanchis y Rafael de la Espriella forman parte del Centro de Investigación Biomédica en Red en Enfermedades Cardiovasculares, del Instituto de Salud Carlos III.






