El Hospital Peset se convierte en referencia autonómica para reparar aneurismas de aorta complejos

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Sanidad reconoce la trayectoria del servicio de Cirugía Vascular, con cerca de 20 años de experiencia en técnicas endovasculares avanzadas

El Hospital Universitario Doctor Peset ha sido designado por la Conselleria de Sanidad como Unidad de Referencia de Reparación Endovascular de Aneurismas de Aorta Complejos. Este reconocimiento lo acredita como centro de referencia en la Comunitat Valenciana para tratar una de las patologías más complejas de la cirugía vascular.

La designación reconoce la trayectoria del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del centro sanitario. El equipo acumula cerca de 20 años de experiencia en el tratamiento de estos aneurismas mediante técnicas endovasculares avanzadas.

Durante este periodo, el hospital ha incorporado nuevas tecnologías y ha consolidado un equipo multidisciplinar altamente especializado. Según destacan desde el centro, esta evolución ha contribuido a mejorar los resultados clínicos de los pacientes.

El Hospital Peset también se ha convertido en un centro de formación para especialistas de otras comunidades autónomas. Estos profesionales han acudido al centro valenciano para conocer y perfeccionar técnicas avanzadas de reparación aórtica.

El jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular, Francisco Gómez-Palonés, ha señalado que «ser designados unidad de referencia para toda la Comunitat Valenciana en una patología de gran gravedad como el aneurisma de aorta complejo es un respaldo institucional a la trayectoria consolidada de nuestro equipo y a la confianza que desde hace años han demostrado otros centros al derivarnos casos altamente complejos».

Una intervención de alta complejidad

El aneurisma de aorta consiste en una dilatación anormal y progresiva de la aorta. Esta arteria principal transporta la sangre desde el corazón hacia el resto del organismo.

Con frecuencia, esta patología se desarrolla de forma silenciosa durante años. La ausencia de síntomas dificulta su detección precoz. Sin embargo, cuando el aneurisma alcanza un tamaño considerable o se rompe, puede provocar una hemorragia interna masiva.

Los casos más complejos aparecen cuando el aneurisma se localiza cerca de arterias que irrigan órganos esenciales. Entre ellos figuran los riñones, el hígado o el intestino.

En estas situaciones, la intervención debe reparar la aorta sin comprometer el flujo sanguíneo hacia estos órganos. Por ello, el procedimiento exige una planificación exhaustiva y una elevada especialización técnica.

Actualmente, entre el 25 % y el 30 % de las reparaciones de aneurismas de aorta corresponden a este tipo de casos complejos. Además, su incidencia ha aumentado en torno a un 25 % durante la última década.

Prótesis personalizadas para cada paciente

El tratamiento endovascular se basa en la implantación de endoprótesis. Estos dispositivos refuerzan la pared de la aorta desde el interior mediante un procedimiento mínimamente invasivo.

En los aneurismas complejos, las prótesis se diseñan de forma personalizada para cada paciente. Además, incorporan ramas o fenestraciones que permiten mantener el flujo sanguíneo hacia las arterias que irrigan órganos vitales.

Gómez-Palonés ha explicado que «la complejidad anatómica de estos aneurismas exige una planificación muy precisa y el empleo de tecnologías avanzadas para garantizar la seguridad y la eficacia del tratamiento».

El especialista también ha destacado que «estos avances permiten ofrecer procedimientos menos invasivos, con una recuperación más rápida y una reducción significativa de las complicaciones asociadas».

Aunque se trata de una enfermedad poco conocida por la población general, los aneurismas de aorta abdominal tienen un impacto sanitario significativo. Se estima que afectan, aproximadamente, al 1-4 % de los hombres mayores de 65 años, mientras que su prevalencia es menor en mujeres.

La detección temprana permite vigilar la evolución del aneurisma e intervenir antes de que se produzca una rotura. Según los especialistas, esta vigilancia mejora de forma notable las posibilidades de supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.