La Policía Nacional ha detenido en Alzira a cuatro personas por su presunta implicación en la muerte de un trabajador que sufrió una caída en un edificio en construcción. Además, la investigación apunta a que la víctima trabajaba sin contrato. Realizaba jornadas abusivas y dormía en condiciones precarias dentro de la propia obra.
Entre los arrestados figuran los dos administradores de la empresa constructora, hermanos entre sí. A los dos se les imputan los delitos de homicidio imprudente y delitos contra la seguridad y los derechos de los trabajadores. También han sido detenidos el padre de ambos, apoderado de la compañía, y un operario de la obra. Ellos son investigados por un presunto delito de encubrimiento.
El accidente se produjo el pasado 28 de enero, cuando el 112 recibió una llamada que alertaba de que un hombre había sufrido una caída accidental por las escaleras de una obra en Alzira y se encontraba gravemente herido. Así, a su llegada, los agentes y los servicios sanitarios hallaron a la víctima inconsciente. Fue trasladada con vida al Hospital de la Ribera, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.
La versión inicial hablaba de un cliente
Según la investigación, el responsable de la empresa y propietario del edificio manifestó inicialmente a los agentes que el fallecido era un cliente particular que había acudido a las instalaciones para realizar una visita comercial. Su intención era alquilar una habitación cuando terminaran las obras.
Esa primera versión apuntaba a una caída fortuita por un tropiezo en los peldaños de la primera planta, con un golpe en la cabeza. Sin embargo, las pesquisas de la Brigada Local de Policía Judicial de Alzira llevaron a los investigadores a sospechar que el relato no se correspondía con lo ocurrido.
Los agentes concluyeron posteriormente que la víctima no era un cliente, sino un empleado de la constructora que trabajaba desde principios de año sin contrato legal. Además, según la Policía, realizaba jornadas muy superiores a las establecidas. Pernoctaba sobre un colchón en el interior de la estructura en construcción, sin servicios mínimos esenciales como acceso a agua caliente.
El hueco del ascensor no tenía protección
La investigación sostiene que el trabajador se precipitó por el hueco del ascensor, una zona que carecía por completo de sistemas de iluminación y protección. Durante la caída, el operario sufrió un fuerte golpe en la cabeza que le habría causado posteriormente la muerte.
Tras el siniestro, los responsables de la constructora, presuntamente conscientes de la ausencia de medidas de seguridad y de la situación laboral irregular del trabajador, habrían manipulado el escenario antes de avisar a emergencias.
De acuerdo con las pesquisas, extrajeron al herido del hueco del ascensor y lo arrastraron hasta la zona de las escaleras del inmueble. Además, colocaron barandillas metálicas de protección en el primer tramo para dar apariencia de seguridad. Así, intentaron simular que se había tratado de una caída accidental de un supuesto cliente.
Los cuatro detenidos pasan a disposición judicial
La Policía Nacional ha arrestado a los dos administradores de la empresa como presuntos autores de los delitos de homicidio imprudente y contra la seguridad y los derechos de los trabajadores.
El padre de ambos, apoderado de la compañía, ha sido detenido por un presunto delito de encubrimiento. También ha sido arrestado un operario de la obra, que habría cooperado en la manipulación del escenario y en el traslado de la víctima.
Los cuatro detenidos ya han pasado a disposición de la autoridad judicial.




