La conexión norte de Mislata avanza tras más de dos décadas pendiente

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La Generalitat abre la participación pública del estudio paisajístico de una vía que conectará Escultor Navarro con Pío Baroja y aliviará los accesos actuales

La conexión viaria de la zona norte de Mislata ha dado un nuevo paso en su tramitación tras más de dos décadas pendiente. La Generalitat ha presentado el proceso de participación pública del Estudio de Integración Paisajística del proyecto, una actuación que busca mejorar la movilidad del municipio y descongestionar sus accesos actuales.

El proyecto plantea conectar la avenida Escultor Navarro con la avenida Pío Baroja mediante un nuevo cruce sobre el cauce del Turia. La actuación pretende dar respuesta a una demanda histórica de Mislata y facilitar la conexión con el área metropolitana de València.

El vicepresidente tercero del Consell y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha señalado que la Generalitat da «un paso importante para Mislata y para toda el área metropolitana de Valencia». Según ha explicado, la actuación busca «ofrecer una solución definitiva» a los problemas de accesibilidad que sufre el municipio.

Una vía para descongestionar Mislata

Martínez Mus ha destacado que los accesos actuales a Mislata presentan problemas de saturación. En concreto, ha advertido de que la calle Valencia-San Antonio «soporta intensidades de tráfico que superan su capacidad», una situación que, según la Generalitat, puede agravarse con los crecimientos previstos en la zona norte y con la implantación de nuevos equipamientos sanitarios de referencia.

El conseller ha defendido que el Consell ha decidido «recuperar esta necesidad histórica y buscar una solución viable para hacerla realidad». También ha recordado que se trata de una infraestructura que «permanecía pendiente desde hace más de dos décadas».

La actuación tiene como objetivo mejorar la seguridad vial, reducir el tráfico de paso por las calles interiores de Mislata y aliviar algunos de los principales ejes urbanos del municipio. Además, la Generalitat sostiene que la nueva conexión puede contribuir a reducir la contaminación acústica y atmosférica asociada a la elevada intensidad circulatoria en determinados accesos.

Participación pública y protección del paisaje

El proceso de participación pública forma parte de la tramitación del Estudio de Integración Paisajística. Su finalidad es recoger la percepción de la ciudadanía sobre el paisaje de la zona y del entorno afectado, así como incorporar aportaciones vecinales a la definición del proyecto.

Martínez Mus ha afirmado que la participación pública «no es un trámite más», sino una forma de gestión basada en la escucha activa y en la búsqueda de soluciones compartidas. En el acto también han participado el alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa; el secretario autonómico de Infraestructuras, Javier Sendra; la directora general de Infraestructuras Terrestres, María José Martínez Ruzafa, y representantes vecinales y municipales.

La Generalitat asegura que trabaja para compatibilizar la mejora de la movilidad con la protección de la huerta, el paisaje y los valores ambientales del entorno. El proyecto se plantea desde una perspectiva de integración territorial y ambiental para garantizar su compatibilidad con la Huerta de València, el Parque Natural del Turia, el sistema de parques metropolitanos previsto en la zona, la acequia de Rascanya y el Bien de Interés Cultural Molí del Sol.

Martínez Mus ha reconocido la complejidad técnica, ambiental y territorial de la actuación, aunque ha defendido que el trabajo realizado permite avanzar hacia una solución equilibrada. El conseller ha asegurado que la Generalitat mantiene su compromiso de «desbloquear esta infraestructura estratégica para el municipio».

El alcalde de Mislata ha agradecido el apoyo de la Generalitat al proyecto y ha destacado el consenso generado en torno a la actuación. Fernández Bielsa ha señalado que la conexión también cuenta con respaldo del Ayuntamiento de València, ya que permitiría reducir el tráfico por la capital y, en especial, por el puente Nou d’Octubre.