El Certamen Internacional de Bandas de Música “Ciudad de València” celebra su 140 aniversario con una propuesta inédita que llevará la música de banda, las cornetas y la electrónica en vivo a los Poblats Marítims. Además, la intervención, titulada Performance 140: bandas, cornetas y electrónica, convertirá las calles del Cabanyal-Canyamelar en un escenario en movimiento. Finalmente, el evento culminará con un “combate sonoro” en la plaza del Rosario.
La actividad comenzará a las 20:00 horas con dos pasacalles simultáneos que partirán desde las Atarazanas y desde la plaza de los Ángeles. Durante media hora, las bandas de música y las agrupaciones de cornetas y tambores recorrerán distintas calles del barrio. Después, confluirán, a las 20:30 horas, en la plaza del Rosario, donde se desarrollará la parte central del espectáculo.
La propuesta reinterpreta siete piezas del imaginario musical valenciano mediante sintetizadores, paisajes ambientales, dispositivos interactivos y procesamiento digital en directo. El programa incluye Cristo del Amor, Pepita Greus, Bendición, Soledad de San Pablo, Moros y Cristianos, Paquito el Chocolatero y Valencia.
Dos recorridos por el Cabanyal-Canyamelar
El primero de los recorridos saldrá desde la plaza de la Iglesia de los Ángeles y avanzará por las calles Vicent Ballester, Vidal de Canelles, Martí Grajales, Ernest Anastasio, Just Vilar y Rosario. Finalmente, llegará a la plaza del Rosario.
El segundo itinerario partirá desde la plaza de Juan Antonio Benlliure y recorrerá las calles Escalante, María Cuber y Rosario antes de incorporarse al encuentro final. Por otro lado, el público podrá acompañar los pasacalles o esperar la llegada de las formaciones a la plaza del Rosario.
La estructura de la intervención está concebida como una dramaturgia urbana en la que dos corrientes musicales recorren el barrio desde direcciones distintas. Después, se encontrarán, dialogarán y se fusionarán a través de la electrónica.
Ocho agrupaciones y creación electrónica en directo
La Performance 140 contará con la participación de ocho formaciones vinculadas al tejido musical de València y su entorno: la Societat Musical Unió de Pescadors del Cabanyal, la Agrupació Carrera Font de Sant Lluís, la Societat Musical Poblats Marítims, la Unió Musical Centre Històric de València, la Agrupación Musical San José de Pignatelli, la Banda de Cornetas y Tambores Mare Nostrum de Silla, la Banda Virgen de los Dolores del Cabanyal y la Banda de Cornetas y Tambores San Luis Bertrán de València.
La parte electrónica correrá a cargo del grupo Borea, integrado por Miram, Gowna y Gadea, bajo la coordinación del compositor valenciano Pere Vicalet. Los creadores procesarán en directo sonidos instrumentales, materiales ambientales y elementos gestuales para construir una identidad electrónica específica para cada obra.
Entre las propuestas previstas, Cristo del Amor tomará como base el sonido de un corazón, mientras que Pepita Greus generará un paisaje sonoro inspirado en el mar, el viento y la brisa. En Moros y Cristianos, la electrónica tendrá un carácter físico y gestual con dispositivos de interacción. Incluso, entre ellos habrá mandos de Wii, para activar sonidos de espadas, caballos, cadenas y metales.
La tradición bandística se abre a nuevos lenguajes
La llegada de los dos pasacalles a la plaza del Rosario dará paso a un encuentro entre las distintas formaciones. Así, las bandas y las agrupaciones de cornetas y tambores ocuparán el espacio desde diferentes posiciones para generar un diálogo basado en el contraste de repertorios, timbres y formas de interpretar la música en la calle.
Este “combate sonoro” desembocará en una creación conjunta en la que los sonidos tradicionales serán transformados electrónicamente en tiempo real. La disposición de las agrupaciones, el movimiento por el barrio y la confluencia final permitirán que el público experimente la actuación desde diferentes perspectivas.
La actividad forma parte de la programación conmemorativa del 140 aniversario del Certamen Internacional de Bandas de Música “Ciudad de València” y busca ampliar su presencia en nuevos espacios urbanos. Además, pretende reforzar su conexión con la ciudadanía y proyectar la tradición bandística valenciana hacia lenguajes contemporáneos.



