Las personas fallecidas en el incendio forestal de Los Gallardos se han elevado de once a doce tras el hallazgo de otro cuerpo en el área afectada por las llamas. El fuego, declarado este jueves por la tarde en el municipio almeriense, también ha provocado ocho heridos, cuatro de ellos graves.
Las autoridades mantienen a 23 personas sin localizar. La Guardia Civil ha habilitado una oficina en Garrucha para centralizar las denuncias de los familiares, contrastar identidades y recoger información que facilite tanto la búsqueda como la identificación de las víctimas.
La cifra de víctimas mortales ha variado durante las últimas horas. El recuento pasó inicialmente de seis a doce fallecidos, aunque el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha rebajado después el balance oficial a once muertos. Los especialistas trabajan ahora para identificar los cuerpos, que podrían corresponder mayoritariamente a ciudadanos extranjeros.
Las primeras investigaciones apuntan a que varias de las víctimas trataban de escapar de las llamas desde cortijos y casas dispersas del término municipal de Bédar. Los equipos de emergencia localizaron a cuatro de ellas dentro de un vehículo.
Las otras ocho fueron localizadas en la misma zona después de que el grupo tratara de continuar la huida a pie por una rambla distinta al itinerario de evacuación establecido.El rápido avance del incendio convirtió el lugar en una «verdadera trampa», según ha señalado Sanz.
Reacciones desde la Comunitat Valenciana
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha expresado su pesar por la tragedia y ha trasladado su solidaridad a los allegados de las víctimas.
«Todo nuestro cariño, apoyo y solidaridad a las familias y seres queridos de las víctimas. Descansen en paz», ha publicado Pérez Llorca en su perfil de X.
El jefe del Consell también ha mostrado su respaldo al presidente andaluz, Juanma Moreno, y a los equipos que continúan trabajando sobre el terreno para controlar el incendio. El president ha explicado que ha mantenido una conversación telefónica con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, para trasladarle el apoyo de la Comunitat Valenciana. Durante la llamada, ha puesto a disposición del Gobierno andaluz «todos aquellos medios que considere necesarios» para hacer frente a la emergencia.
La Federación Valenciana de Municipios y Provincias (FVMP) ha convocado este viernes a las 12.00 horas un minuto de silencio en memoria de las víctimas y en señal de solidaridad con sus familias y con los municipios afectados. La convocatoria ha sido secundada por numerosos ayuntamientos de la Comunitat Valenciana.
El fuego se inició junto a la N-340A
El servicio de emergencias comenzó a recibir avisos durante la tarde del jueves. Las llamadas situaban el origen de las llamas cerca del kilómetro 511 de la carretera N-340A, en el término municipal de Los Gallardos. El teléfono 112 ha atendido más de 150 comunicaciones relacionadas con el siniestro.
Las primeras investigaciones apuntan a la rotura de un cable eléctrico situado junto a la N-340A. Juanma Moreno ha explicado que el fuego comenzó en una cuneta y alcanzó la vegetación antes de propagarse con rapidez por el fuerte viento. La Guardia Civil mantiene abiertas las diligencias para esclarecer las circunstancias y determinar la titularidad de la instalación.
La primera respuesta movilizó a 48 bomberos forestales, dos autobombas y siete medios aéreos. El incendio se extendió inicialmente por un área cubierta de matorral y esparto muy seco.
El fuerte viento, las altas temperaturas y la dificultad del terreno facilitaron después su avance hacia viviendas y zonas habitadas. Las rachas alcanzaron los 70 kilómetros por hora y provocaron focos secundarios que complicaron las tareas de extinción.
La Junta de Andalucía activó a las 19.37 horas la fase de emergencia en situación operativa 1. A las 22.37 horas elevó el Plan Infoca a la situación operativa 2 por la gravedad del incendio y la necesidad de solicitar recursos estatales.
Unas 1.400 personas evacuadas
Las autoridades ordenaron inicialmente la evacuación de la barriada de Almocáizar. El dispositivo amplió después los desalojos al casco urbano de Bédar y a enclaves como Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena y el Pinar de Bédar.
Las condiciones de los caminos y la dispersión de las viviendas dificultaron la salida de algunos residentes. Los accesos también impidieron que determinados autobuses alcanzaran las zonas previstas para recoger a la población.
Las llamas llegaron igualmente al término municipal de Antas. Los servicios de emergencia desalojaron allí de manera preventiva La Perulaca, Los Raimundos y Los Chopos.
En total, alrededor de 1.400 personas han tenido que abandonar sus viviendas. Garrucha, Mojácar y otros municipios próximos han habilitado espacios para acoger a los vecinos evacuados.
El Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres mantiene activo el teléfono 677 904 624 para prestar atención a los afectados y facilitar información a los familiares.
El incendio permanece activo
Más de 500 efectivos participan en el dispositivo de extinción, búsqueda y atención a los afectados, formado por el Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Civil, los bomberos y los servicios sanitarios.
El incendio sigue activo y permanece en fase de emergencia, situación operativa 2. Los equipos trabajan para proteger las viviendas, consolidar el perímetro y localizar a las personas cuyo paradero aún se desconoce.
La autovía A-7 ha recuperado la circulación durante la madrugada después de permanecer cerrada entre los kilómetros 709 y 714. Continúan, sin embargo, las limitaciones de tráfico en la N-340A y en la carretera AL-6109.
Antonio Sanz ha definido el suceso como una «tragedia sin precedentes» y como el incendio forestal con mayor impacto humano registrado hasta ahora en Andalucía. El balance sigue abierto mientras continúan las tareas de extinción, búsqueda e identificación.



