Un mural del artista urbano ‘TvBoy’ dedicado al valenciano Ferran Torres, héroe de la final del último Mundial frente a Argentina, ha aparecido esta mañana completamente cubierto de pintura blanca en el barrio barcelonés de Gràcia, con inscripciones contra España y a favor del reconocimiento de las selecciones catalanas.
La pieza callejera se ha ubicado en una pared de este popular barrio de Barcelona. En la imagen se veía a Ferran Torres, jugador de Foios que milita en el Barça, con la camiseta de la selección española besando la Copa del Mundo, en referencia a su gol decisivo ante Argentina que dio el título a España.
El mural se ha terminado este martes y, casi de inmediato, ha generado una fuerte controversia en redes sociales. Numerosos usuarios han criticado la obra y han mostrado su rechazo tanto al motivo elegido como al protagonismo de la selección española, según se ha podido leer en diferentes comentarios publicados durante las últimas horas.
Reacciones tras la vandalización
Tras esa oleada de mensajes, el mural ha amanecido vandalizado esta pasada noche. Sobre la pintura original han aparecido capas de pintura blanca que han tapado casi por completo la figura de Ferran Torres, además de pintadas con lemas contrarios a España y mensajes que reclaman el reconocimiento de las selecciones catalanas.
El propio ‘TvBoy’ ha reaccionado en sus redes sociales a lo ocurrido. El artista ha asegurado que continuará trabajando pese a los ataques. Según ha escrito, seguirá pintando y ha subrayado que no le intimidan las amenazas recibidas: ‘seguiré pintando, no me dan miedo las amenazas‘, ha afirmado en sus perfiles.
El caso no es aislado. Hace unos días, otro mural relacionado con la final del Mundial entre España y Argentina también ha sido objeto de actos vandálicos en Barcelona. En este caso, se trataba de una obra del artista Axe Colours dedicada a Leo Messi y Lamine Yamal, que ha sido dañada a las pocas horas de su creación.
En ambos episodios, los murales se han centrado en figuras clave vinculadas al Mundial y han acabado convertidos en diana de la tensión política y deportiva que se traslada al espacio público, con particular impacto en barrios emblemáticos como Gràcia.






