Muere Ramon Lapiedra, exrector de la Universitat de València y referente de la física teórica

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Ramon Lapiedra i Civera, rector de la Universitat de València entre 1984 y 1994 y catedrático de Física Teórica, ha fallecido este lunes 27 de julio. La institución ha decretado tres días de luto oficial.

Ramon Lapiedra i Civera, rector de la Universitat de València entre 1984 y 1994, ha muerto este lunes 27 de julio. Catedrático de Física Teórica y destacado intelectual, ha dejado una profunda huella en la institución y en la sociedad valenciana. Esto fue posible gracias a su compromiso con la universidad pública y con la promoción de la cultura y la lengua valencianas.

La Universitat de València ha decretado tres días de luto oficial, desde este lunes hasta el miércoles 29 de julio, ambos incluidos. Por eso, durante este periodo las banderas de los edificios oficiales de la institución ondearán a media asta. Es en señal de duelo y como homenaje a quien fue rector durante una década.

Un minuto de silencio en plena efeméride académica

Al conocerse la noticia, el actual rector de la Universitat de València, Juan Luis Gandía, ha pedido guardar un minuto de silencio al inicio del primer acto institucional de esta tarde. Se trata, además, de una jornada especialmente simbólica. El acto inaugural de la Jornada Conmemorativa del 750 aniversario de la muerte del rey Jaume I, celebrado en el Centre Cultural La Nau, coincide así con el homenaje a Lapiedra.

Nacido en Almenara (Castellón) en 1940, Ramon Lapiedra se formó en Ciencias Físicas en la Universidad de Madrid, donde se licenció en 1963. Posteriormente amplió estudios en París gracias a una beca del Gobierno francés. Se doctoró en Física Teórica en 1969, lo que le permitió especializarse en un campo entonces en plena expansión en Europa. Años más tarde obtuvo un segundo doctorado, en 1974, en la misma disciplina en la Universitat de Barcelona.

Su carrera académica lo llevó a ejercer la docencia y la investigación en las universidades de Barcelona y Santander antes de incorporarse, en 1982, como catedrático de Física Teórica en la Universitat de València, donde permanecería hasta su jubilación. Esa larga trayectoria consolidó su vínculo con la institución mucho antes de asumir su dirección.

Una carrera científica centrada en la física fundamental

Su actividad investigadora se centró en la electrodinámica, la gravitación, la cosmología, la astrofísica y los fundamentos de la mecánica cuántica. Estas son disciplinas que abordan desde las leyes que rigen el universo hasta el comportamiento de la materia a escala subatómica. Publicó más de cuarenta trabajos científicos en revistas internacionales especializadas y dirigió numerosas investigaciones, lo que reforzó la proyección internacional de la física valenciana.

Ramon Lapiedra asumió el rectorado entre 1984 y 1994, una etapa clave para la consolidación de la Universitat de València como institución pública de referencia. En reconocimiento a esa tarea, la Universitat le concedió su Medalla en 1995. También fue investido doctor honoris causa por la Universitat Jaume I, un reconocimiento habitual para figuras con impacto más allá de su propia institución.

Su trayectoria incluye también una etapa como investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de París entre 1966 y 1969, así como su participación en varias instituciones de referencia. Fue miembro del Consell Valencià de Cultura entre 1998 y 2011 y del Institut d’Estudis Catalans. Además, formó parte de la comisión asesora que elaboró el Informe Universidad 2000 (Informe Bricall), impulsado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE). Este informe es considerado una de las principales reflexiones sobre el futuro del sistema universitario español.

Entre sus obras publicadas destaca Els dèficits de la realitat i la creació del món (Universitat de València, 2004), distinguida con el Premio de la Crítica Serra d’Or. Ese ensayo, centrado en la relación entre la conciencia y la física cuántica, lo ampliaría después en castellano con Las carencias de la realidad. La conciencia, el universo y la mecánica cuántica (Tusquets, 2008). Esto amplió su alcance a un público lector más general.

Comprometido con la vida cívica y cultural del país, presidió la plataforma Valencians pel Canvi, desde donde defendió el diálogo y la participación en los grandes debates de la sociedad valenciana. Lo hizo en línea con su perfil de intelectual implicado más allá del ámbito académico.

A lo largo de su trayectoria recibió numerosas distinciones. Además de la Medalla de la Universitat de València, el Consell Valencià de Cultura le concedió en 2019 su propia Medalla, el máximo reconocimiento de la institución, y en 2021 fue distinguido con la Medalla de Honor de la Xarxa Vives d’Universitats.