Los vecinos de la Vall d’Uixó regresan a una zona aún vigilada tras el gran incendio forestal

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Los bomberos mantienen labores de refresco en el incendio de la Vall d'Uixó, ya estabilizado, que ha quemado 9.568 hectáreas, el 12 % en la Sierra de Espadán. Artana es el municipio más afectado, con 3.160 hectáreas dañadas.

Los bomberos han mantenido durante toda la noche las labores de refresco en la zona quemada por el incendio forestal de la Vall d’Uixó, en la provincia de Castellón, un fuego que se ha dado por estabilizado desde la tarde del viernes y que ha arrasado 9.568 hectáreas. Pese a la mejora, el dispositivo de emergencias ha decidido mantener la vigilancia del perímetro y, por el momento, no ha incorporado medios aéreos a las tareas de extinción.

Según ha informado Emergencias de la Generalitat, cuatro unidades de bomberos forestales han trabajado en las últimas horas sobre los puntos calientes para evitar cualquier rebrote. El objetivo es consolidar las líneas de control y asegurar un perímetro que alcanza los 89 kilómetros, después de varios días de trabajo ininterrumpido.

Despliegue durante la mañana del sábado

Durante la mañana de este sábado continúan en la zona dos unidades de bomberos forestales de la Generalitat y tres dotaciones de bomberos del Consorcio Provincial de Castellón. A este dispositivo se han sumado dos brigadas rurales de actuación forestal, tres unidades especiales, una dotación del Área de Seguridad de Castellón y personal voluntario.

Este despliegue permite mantener la supervisión constante del terreno, especialmente en las áreas donde se han detectado más puntos calientes. Los efectivos revisan taludes, barrancos y zonas de difícil acceso, donde las brasas pueden mantenerse activas durante horas bajo la superficie.

Una vez estabilizado el incendio, y al comprobar que evolucionaba dentro de las líneas de control previstas, el Plan Especial de Incendios Forestales ha rebajado la situación de emergencia de nivel 2 a nivel 1. Este cambio ha permitido que los últimos municipios evacuados, Artana y Eslida, hayan podido autorizar el regreso de sus vecinos a sus domicilios.

Sin embargo, el retorno se ha producido con precauciones, ya que el entorno continúa muy afectado por el fuego y las tareas de extinción siguen activas. Los servicios de emergencias han insistido en que la estabilización no significa que el incendio esté totalmente extinguido, por lo que el riesgo de pequeños rebrotes aún existe.

Recomendaciones a la población y restricciones

El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat ha enviado una nota informativa a los municipios afectados con varias recomendaciones dirigidas a la población. En el documento se pide evitar cualquier tránsito por la red de carreteras y vías forestales de la zona que no sea estrictamente necesario, con el fin de facilitar el trabajo de los equipos de extinción.

FILMOTECA D'ESTIU IVC

Además, las autoridades han recomendado suspender temporalmente las actividades recreativas y de ocio en los espacios afectados por el fuego. También han solicitado que no se utilice la bicicleta en las áreas dañadas, ya que la presencia de personas puede entorpecer las labores de los bomberos y generar situaciones de riesgo en un terreno inestable.

Emergencias ha recordado que el suelo quemado presenta ahora una gran fragilidad, con riesgo de desprendimientos y caída de ramas. Por eso, ha pedido a vecinos y visitantes que respeten las indicaciones de los servicios de seguridad y eviten internarse en pistas y senderos cercanos al incendio.

Artana, el municipio más afectado

De las 9.568 hectáreas calcinadas por el incendio, alrededor de un 12 % se encuentra dentro del parque natural de la Sierra de Espadán, uno de los principales espacios forestales de la provincia de Castellón. Esta afectación supone un importante impacto para este entorno protegido, que ahora necesitará un seguimiento continuo.

El término municipal con mayor superficie dañada es Artana, que ha visto arder 3.160 hectáreas, según ha detallado el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama. De esa extensión, 2.705 hectáreas corresponden a superficie forestal, lo que muestra la magnitud del daño en zonas de monte y arbolado.

Eslida y otros municipios del entorno también han sufrido la proximidad del fuego, aunque la estabilización del incendio ha evitado que las llamas se acercaran más a los núcleos habitados tras las evacuaciones preventivas. El trabajo coordinado de los distintos servicios ha permitido contener la expansión dentro del perímetro fijado.

En los próximos días está previsto que los equipos sigan controlando el terreno hasta poder dar el incendio por controlado y, después, por extinguido. Mientras tanto, las autoridades han insistido en que la colaboración ciudadana, evitando desplazamientos innecesarios a la zona, resulta clave para no interferir en las operaciones que siguen en marcha.