La diversificación de especies forestales, una gestión sostenible basada en ciencia y un mayor apoyo a propietarios y gestores han sido identificados como factores decisivos para que los bosques europeos resistan mejor sequías, incendios y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, según ha concluido el proyecto europeo Informa Forests, coordinado por el Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València (UPV).
Este proyecto ha trabajado durante cuatro años en cinco regiones biogeográficas de Europa. Su objetivo ha sido analizar cómo aumentar la resiliencia de los ecosistemas forestales frente a amenazas crecientes, como sequías prolongadas, grandes incendios forestales, plagas y episodios meteorológicos extremos.
José-Vicente Oliver, investigador de ITACA y coordinador de Informa Forests, ha explicado que los resultados del proyecto muestran que la adaptación de los bosques europeos requiere combinar distintas soluciones. Estas soluciones deben ajustarse a las características ecológicas, sociales y económicas de cada región.
Según Oliver, la gestión forestal sostenible basada en el conocimiento científico será clave para el futuro de los montes europeos. Ha subrayado que esta gestión permitirá mantener bosques resilientes, capaces de seguir secuestrando carbono, garantizar la disponibilidad de agua, preservar la biodiversidad y proporcionar bienestar a la sociedad en un contexto de cambio climático.
Más diversidad, bosques más resistentes
Entre las medidas analizadas, la diversificación de especies forestales destaca como una de las estrategias de adaptación más eficaces. Los investigadores han comprobado que los bosques mixtos resisten mejor las sequías, los incendios, las plagas y otros eventos extremos que las masas dominadas por una sola especie.
Este mayor grado de diversidad reduce la vulnerabilidad ante perturbaciones concretas. Si una especie sufre más una plaga o una ola de calor, la presencia de otras especies amortigua el impacto global sobre el bosque. Así se mantiene mejor el funcionamiento del ecosistema.
La investigación también ha concluido que las políticas forestales orientadas a mitigar el cambio climático no pueden centrarse solo en maximizar el almacenamiento de carbono. Una estrategia demasiado enfocada en esta única función puede dejar de lado otras necesidades ambientales y sociales de los territorios.
En esta línea, Eduardo Rojas, investigador de ITACA y participante en Informa Forests, ha defendido un enfoque más amplio. Según ha indicado, la gestión forestal debe equilibrar múltiples objetivos: la captura de carbono, la conservación de la biodiversidad, la disponibilidad de recursos hídricos, la producción sostenible de recursos forestales y la capacidad de adaptación frente a futuras perturbaciones.
Apoyo a propietarios y nuevas herramientas económicas
El equipo del proyecto ha insistido en que los propietarios y gestores forestales necesitan un respaldo más sólido si se quiere avanzar hacia bosques más resilientes. Por ello, los investigadores abogan por reforzar los marcos regulatorios, garantizar una financiación adecuada y establecer sistemas de compensación por los servicios ecosistémicos que proporcionan los montes.
Estos servicios incluyen desde la captura de carbono hasta la regulación del ciclo del agua. También abarcan la protección del suelo frente a la erosión, el mantenimiento de la biodiversidad y el apoyo a actividades rurales ligadas al territorio.
En este contexto, Informa Forests ha analizado el potencial de instrumentos económicos como los mercados voluntarios de carbono y los sistemas de certificación forestal. El consorcio considera que estas herramientas pueden impulsar una gestión más sostenible, siempre que se basen en metodologías científicas rigurosas y transparentes.
Los investigadores recuerdan que los mercados voluntarios de carbono permiten que empresas o particulares compensen parte de sus emisiones financiando proyectos forestales. Sin embargo, advierten de que estos mecanismos deben asegurar que el carbono se captura realmente y se mantiene a largo plazo.
Más incendios extremos y necesidad de prevención
El estudio también ha alertado sobre el aumento previsto de los incendios forestales extremos en Europa. Este incremento se relaciona con el calentamiento global, la mayor frecuencia de olas de calor y la acumulación de combustible en zonas forestales poco gestionadas.
Ante este escenario, el proyecto subraya la necesidad de reforzar las políticas de prevención y la gestión activa del territorio. No basta con mejorar los operativos de extinción si los montes siguen acumulando biomasa muy inflamable año tras año.
Marta Esteve, investigadora de ITACA que ha participado en Informa Forests, ha resumido esta idea con claridad. Según ha destacado, ‘la mejor forma de apagar un gran incendio forestal es evitar que llegue a producirse. La prevención y la gestión forestal sostenible serán herramientas esenciales para la adaptación climática de Europa’.
Este enfoque incluye actuaciones como aclarar masas muy densas, mantener áreas de baja carga de combustible y recuperar mosaicos de usos del suelo. También supone coordinar la gestión entre administraciones, propietarios privados y otros actores implicados.
Proyecto europeo coordinado desde València
El proyecto europeo Informa Forests ha sido coordinado por el Grupo de Investigación en TICs contra el Cambio Climático del Instituto ITACA de la UPV. Ha contado con un presupuesto de 5,3 millones de euros, financiado por el Programa Marco de Investigación e Innovación Horizon Europe de la Comisión Europea.
El consorcio ha reunido a 14 socios de 8 países de la Unión Europea. Entre ellos se encuentran centros de investigación, universidades y entidades del sector privado que trabajan en distintos ámbitos ligados a los bosques y al clima.
Durante sus cuatro años de trabajo, el equipo ha desarrollado herramientas, modelos y recomendaciones dirigidas tanto a gestores forestales como a responsables políticos. Estas herramientas están pensadas para mejorar la toma de decisiones sobre el terreno y en el diseño de políticas públicas.
Según ha concluido José-Vicente Oliver, la aplicación de estas propuestas permitirá avanzar hacia bosques más resilientes y multifuncionales. Ha señalado que serán montes capaces de compatibilizar la conservación de la biodiversidad, la mitigación y adaptación al cambio climático, la producción sostenible de recursos y la protección de las comunidades rurales frente a riesgos cada vez más frecuentes e intensos.







