Rototom Sunsplash arranca en Benicàssim como epicentro del reggae y la convivencia durante una semana

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El Rototom Sunsplash ha iniciado en Benicàssim una semana de música reggae, reflexión, vida saludable y convivencia multicultural, con medidas frente al calor y una programación que va mucho más allá de los conciertos.

El Rototom Sunsplash ha iniciado en Benicàssim una semana en la que aspira a ser el ‘lugar en el que estar’ para miles de aficionados al reggae, que combinarán grandes conciertos con propuestas de convivencia, reflexión, paz, solidaridad y vida saludable.

El festival ha arrancado este domingo con una fiesta de bienvenida inédita hasta ahora, con ocho horas de música para calentar motores. Esta sesión inaugural es gratuita para las personas empadronadas en Benicàssim y para quienes ya cuentan con abono o entrada del festival, mientras que el resto del público puede acceder por 15 euros en taquilla.

En esta primera jornada, el cartel se centra en talentos emergentes de la escena reggae y electrónica. Sobre el escenario se han dado cita la banda cántabra Mountain Tops, Sotabosc, Iyaman Panlo & Irie Reggae Vibes, además de las sesiones de Leon Selector y Fakegido, los Dub Academy All Stars, Good Ovr Evil y OTO Old School Jungle.

Desde primera hora de la mañana, los asistentes han ido llegando a Benicàssim y ocupando las zonas de acampada, abiertas desde las 11 horas. Ese espacio se ha convertido de nuevo en una auténtica ciudad vacacional, pensada para vivir durante varios días según los valores ligados a la cultura reggae, como la comunidad, el respeto y la convivencia.

Un público internacional y familiar

El Rototom Sunsplash reúne cada verano uno de los públicos más internacionales y multiculturales de los festivales europeos. En las calles y en el recinto se escuchan idiomas y acentos de todo el mundo, con la diversidad casi como código de vestimenta compartido.

Familias enteras que combinan varias generaciones, grupos de amigos y parejas viajan hasta Benicàssim para disfrutar del que se considera el evento reggae más importante de Europa. Muchos aprovechan el festival como vacaciones completas, al sumar playa, camping, conciertos nocturnos y una intensa programación diurna.

La música vuelve a ser el gran hilo conductor de la semana. El cartel de este año enlaza las raíces clásicas del reggae con sus tendencias más actuales. Entre los nombres destacados figuran Alpha Blondy, Luciano, The Itals, Bushman o Twinkle Brothers, junto a propuestas contemporáneas como Major Lazer Soundsystem, Shenseea y Protoje.

Sin embargo, la experiencia Rototom va más allá de los grandes escenarios y no se limita a los horarios de los conciertos principales. Durante el día, el recinto se transforma en un mosaico de actividades paralelas. Hay debates, cine, arte, talleres, espacios específicos para niños y adolescentes, propuestas de bienestar, gastronomía internacional y acciones sobre sostenibilidad y conciencia social.

La programación se ha diseñado para fomentar la reflexión y el diálogo. El objetivo es abrir espacios para el debate respetuoso, el análisis de conflictos políticos, culturales y medioambientales, y el autocuidado como parte de un estilo de vida más saludable.

Foro Social y conciencia crítica

Más allá de la programación musical, uno de los ejes del festival vuelve a ser el Foro Social. Este espacio se ha consolidado como lugar para reflexionar en libertad, junto a ponentes de prestigio, sobre cómo construir entre todos un mundo mejor.

En esta edición, el Foro Social abordará cuestiones como el derecho a la vivienda y las dificultades de acceso a un hogar digno. También se tratará el papel de la cultura, la música y el bienestar como herramientas para generar esperanza en contextos difíciles.

Además, se analizará la denominada ‘ley del más fuerte: imperios, guerras y resistencias’, con especial atención a las dinámicas de poder y a las respuestas sociales. Otro bloque se centrará en la defensa de la Pachamama como reto colectivo, lo que conecta con la preocupación del festival por el medio ambiente.

El Rototom ha reforzado su apuesta por el autocuidado y la vida saludable con nuevas actividades. La programación incluye sesiones de yoga, propuestas de agroecología y una oferta de alimentación inclusiva, pensada para distintos hábitos y necesidades.

Este año, la organización ha habilitado nuevas zonas de sombra para combatir las altas temperaturas previstas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica máximas en torno a 34 grados y mínimas de 23 o 24, por lo que el confort térmico se ha convertido en prioridad.

Energía solar, sombras y gastronomía global

En este contexto, el festival ha puesto el foco en mejorar la comodidad del público y reducir el impacto ambiental. Para ello estrenará un sistema híbrido de energía solar y baterías, con el que prevé recortar alrededor de un 90 % el uso de combustibles fósiles asociado a la generación eléctrica en las zonas donde se instale.

La organización también mantiene su apuesta por estructuras abiertas y espacios arbolados, con sombreados que facilitan la circulación del aire. Estas medidas buscan hacer más llevaderas las horas centrales del día y ofrecer refugios frescos dentro del recinto.

La gastronomía juega de nuevo un papel clave como escaparate de la mezcla cultural que define al Rototom. El público podrá elegir entre unos 25 puntos de restauración con cocinas procedentes de distintos lugares del planeta.

Habrá especial presencia de las tradiciones india, jamaicana, africana y latinoamericana, lo que permite un viaje culinario sin salir de Benicàssim. Además, se han previsto opciones veganas, vegetarianas, sin gluten y halal, para garantizar que la mayoría de asistentes encuentre propuestas acordes a su dieta.

La programación se extiende a muchas otras áreas temáticas repartidas por el recinto. Una de ellas es Jamkunda, el pueblo de los Baobabs, concebido como un lugar desde donde ‘conspirar por el bien común y sumarse a la construcción de una nueva humanidad’. Dentro de este espacio destaca el Ataya Social Café, un café cultural abierto donde encontrarse, aprender y compartir junto a colectivos de la diáspora africana.

Otra zona destacada es la House of Rasta, que funciona como punto de encuentro para el público interesado en la cultura rasta. Allí se profundiza en su filosofía y en su relación con la espiritualidad, la música y el compromiso social.

El área Pachamama propone, por su parte, un viaje de crecimiento personal y de reconexión con la Madre Tierra. Se estructura en torno a valores de desarrollo sostenible, agroecología y salud, de modo que enlaza espiritualidad y cuidado del entorno.

El festival reserva además una atención especial al público joven e infantil. Para los más pequeños y sus familias se ha habilitado Magicomundo, donde el circo actúa como motor de cambio y lenguaje universal. Este espacio ofrece espectáculos, talleres y actividades pensadas para que la infancia viva el festival en un entorno seguro.

Para los adolescentes, el Rototom ha vuelto a programar el área Teen Yard, que les sitúa como protagonistas de su propio espacio. Allí se ofrecen actividades y propuestas adaptadas a sus intereses, de forma que puedan disfrutar del festival con cierta independencia pero dentro de un entorno cuidado.

Todo este entramado se articula en torno al Mercado Artesano y al mercado tradicional, situados en el corazón del recinto. Este gran bazar reúne más de 100 puestos y se convierte en lugar de paso obligado para los asistentes.

En sus puestos se puede encontrar artesanía procedente de diferentes partes del mundo, ropa, complementos y productos ligados a la cultura reggae y alternativa. Pasear por este mercado se ha consolidado como una de las experiencias distintivas del Rototom Sunsplash, al sumar música, colores, aromas y encuentros espontáneos durante toda la semana de festival.


la llosa de ranes