El Museo Fallero de València ha recuperado el ninot indultat infantil del año 1969, denominado Tot és cant, para su restauración y futura exhibición pública, lo que permite cerrar el vacío histórico que existía en la colección entre 1968 y 1970.
La pieza pertenece a la falla Espartero-Ramón y Cajal y formaba parte de la falla infantil Tot és cant i melodia. Fue declarada ninot indultat infantil de València en 1969 y se encontraba desaparecida desde los años 90, cuando el museo acometió una reforma integral y una profunda reorganización de sus fondos.
Durante aquella remodelación, el recorrido por los ninots indultats infantiles quedó interrumpido. La colección pasaba directamente del ejemplar de 1968 al de 1970, sin representación del año 1969, según ha detallado el Ayuntamiento en un comunicado. Este salto temporal dificultaba la lectura completa de la evolución estética y técnica de las Fallas en esa etapa.
El ninot ha sido localizado finalmente entre los fondos del propio centro cultural, tras una revisión interna del material almacenado. La pieza es obra del artista fallero Ramon Sanchis y representa a un hombre invidente junto a un perro, ambos colocados sobre una peana con forma de estrella.
Tras su hallazgo, el Museo Fallero ha anunciado que procederá a la restauración de la figura. El objetivo es que el ninot pueda incorporarse de nuevo a la exposición permanente en el menor tiempo posible, una vez se garantice su correcta conservación y estabilidad.
Trayectoria del artista y valor patrimonial
No es la única obra de Ramon Sanchis que conserva el Museo Fallero. En la década de los 60, Sanchis ha sido un autor habitual entre los ninots indultats de València y firmó otras figuras que se mantienen hoy en la colección del centro. Su presencia continuada permite apreciar el estilo propio del artista y su aportación al modelado fallero de la época.
Con la recuperación de esta figura de 1969, el museo ha completado por fin la serie de ninots indultats infantiles de finales de los años 60. Este encaje cronológico facilita trazar un hilo conductor continuo que muestra, año a año, la evolución del modelado y de la escultura fallera, tanto en el aspecto técnico como en el tratamiento de los temas y personajes.
Además, la pieza aporta una mirada singular al representar a una persona invidente acompañada de un perro guía, un motivo poco habitual en los ninots de aquella época. Esta temática permite al visitante observar cómo las Fallas también han incorporado progresivamente escenas de carácter social y humano en sus composiciones.
Coincidencia con el premio de 2026 para Espartero-Ramón y Cajal
La recuperación del ninot Tot és cant coincide con un nuevo éxito reciente de la comisión Espartero-Ramón y Cajal. Esta falla ha ganado también este año el premio al ninot indultat infantil de las Fallas de València, lo que refuerza la vinculación histórica de la comisión con el Museo Fallero y con la tradición del indulto infantil.
Para los visitantes, la incorporación de la figura de 1969 supondrá una mejora en la experiencia de recorrido por el museo. Cuando la restauración haya concluido, el público podrá seguir sin interrupciones la secuencia de ninots infantiles indultados, desde finales de los años 60 hasta las Fallas actuales, con un relato más completo sobre la historia reciente de la fiesta en València.





