La sucesión de episodios de calor extremo que ha vivido la Comunitat Valenciana este verano ha mantenido el Mediterráneo cerca de los 30 grados de forma casi continua, una situación que ha aumentado la preocupación de los expertos, especialmente en el Golfo de Valencia.
El responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA), el catedrático Jorge Olcina, se ha referido al aviso rojo que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha decretado para este miércoles en el litoral de Valencia y el norte de Alicante, donde se han previsto temperaturas máximas de hasta 44 grados.
Según ha señalado Olcina, estos nuevos repuntes de calor no solo elevan los termómetros en tierra, sino que también tienen un impacto directo sobre el mar. El climatólogo ha advertido de que ‘estos episodios siguen sobrecalentando el agua del mar, que ya está a punto de alcanzar los 30 grados de forma continuada en el Golfo de Valencia’.
Previsión del calor en los próximos días
El especialista ha explicado que el repunte térmico anunciado por Aemet ha supuesto ‘el último coletazo muy cálido en los próximos diez días en la Comunitat Valenciana’, ya que a partir del jueves se ha esperado una descompresión atmosférica. Los modelos meteorológicos apuntan a que el calor pasará a ser el habitual para esta época del año, con valores menos extremos que los registrados en este episodio.
Olcina ha detallado que ‘nos queda hoy y mañana de fuerte calor’ dentro de una situación marcada por el viento del suroeste y la componente de poniente. Este patrón de vientos ha favorecido que las temperaturas hayan sido especialmente altas en el centro de la provincia de Valencia, donde el aire cálido ha llegado más recalentado.
Tras este pico térmico, se ha previsto un descenso de las máximas, sobre todo en la franja costera. Aun así, las temperaturas diurnas en el litoral podrían mantenerse en torno a los 31 o 32 grados, mientras que las mínimas nocturnas en la costa se situarían por encima de los 22 o 23 grados. Según ha apuntado Olcina, estas mínimas ya ‘no serán tan elevadas’ como en jornadas anteriores, aunque seguirán siendo propias de noches muy cálidas.
La combinación de días con máximas por encima de los 40 grados en el interior y mínimas altas en el litoral ha contribuido a que el mar no pueda enfriarse durante la noche. Por tanto, el agua ha ido acumulando calor jornada tras jornada, hasta alcanzar valores cercanos a los 30 grados de manera sostenida y no solo en momentos puntuales.
Esta persistencia de temperaturas marinas tan elevadas en el Mediterráneo frente a la Comunitat Valenciana ha encendido las alertas en la comunidad científica, que observa cómo cada nuevo episodio de calor intenso prolonga la anomalía térmica del mar y retrasa su posible recuperación a valores más normales para la segunda mitad de agosto.




