Cullera ha cerrado todos sus parques y zonas verdes y ha movilizado a sus servicios municipales para recuperar la normalidad tras la intensa tormenta de lluvia y viento que ha azotado la localidad la tarde del jueves, con rachas superiores a 130 kilómetros por hora y daños en arbolado, playas y mobiliario urbano.
El alcalde, Jordi Mayor, ha explicado en un vídeo difundido en sus redes sociales que el municipio ha sufrido un episodio de lluvias ‘muy fuertes’ y viento ‘intenso’ y ‘huracanado’, con rachas que han superado los 132 kilómetros por hora en el casco urbano.
Según el alcalde, el fuerte vendaval ha hecho volar numerosos objetos y techados, además de sombrillas en las playas, y ha provocado importantes desperfectos en árboles y zonas ajardinadas de Cullera.
Cierre preventivo de parques y zonas verdes
Jordi Mayor ha confirmado que todas las zonas verdes, parques y jardines permanecerán cerrados de forma preventiva. El Ayuntamiento ha iniciado una revisión detallada de cada espacio para comprobar el estado del arbolado y evitar riesgos por posibles caídas de ramas.
El consistorio ha señalado que los trabajos de retirada de elementos dañados y la evaluación de los desperfectos continúan. El objetivo, según el alcalde, es volver a la normalidad ‘lo más pronto posible’.
El episodio ha obligado a activar a la Policía Local, Protección Civil, Bomberos y Guardia Civil. Estos servicios de Emergencias han atendido numerosas llamadas durante la tarde, relacionadas con caídas de ramas, desplazamiento de objetos y complicaciones en la circulación.
Rachas extremas en la Ribera y descenso brusco de temperaturas
Las rachas de viento más intensas se han registrado en distintos municipios de la Ribera. Según los datos recogidos, el viento ha alcanzado 143 kilómetros por hora en Alzira, 142 en Carcaixent y Guadassuar, 138 en Alberic, 114 en l’Alcúdia y 113 en Algemesí.
En Cullera, la tormenta también ha llegado acompañada de un brusco descenso de las temperaturas. Los termómetros han bajado hasta los 19,3 grados, cuando solo 24 horas antes la máxima era de 36 grados.
La intensa tromba de agua ha sorprendido a los conductores que circulaban por varias carreteras de la zona. En la autovía de Cullera a Sueca la visibilidad ha sido muy reducida, mientras que en las vías urbanas la acumulación de agua ha complicado la circulación durante varios tramos de la tarde.
El presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, ha indicado que la mayor parte de los servicios del Consorcio Provincial de Bomberos se ha concentrado en la comarca de la Ribera. Los efectivos han intervenido sobre todo en municipios como Alzira, Carcaixent o Guadassuar para retirar árboles, asegurar elementos dañados y sanear las zonas más afectadas.
Mayor ha subrayado que las previsiones iniciales no apuntaban a un episodio tan intenso como el que finalmente se ha producido. El alcalde ha calificado lo ocurrido como ‘una consecuencia más del cambio climático que sufrimos como sociedad’.
En este sentido, ha pedido que situaciones como la vivida en Cullera y en otros municipios ‘nos deben hacer tener más conciencia para tener claro que el planeta que tenemos se debe cuidar y salvar porque si no, estos episodios serán cada vez más frecuentes y causarán muchos más daños a la población’.





