Aviso amarillo en la costa de Valencia por máximas de hasta 36 grados

Ejemplo de shortcode con estilo
El litoral de Valencia se ha situado este jueves en aviso amarillo por altas temperaturas, con máximas previstas de hasta 36 grados entre las 12 y las 20 horas, debido al viento de poniente.

El litoral de la provincia de Valencia se ha situado este jueves en aviso amarillo por altas temperaturas, con máximas previstas de hasta 36 grados entre las 12.00 y las 20.00 horas, a causa sobre todo del viento de poniente, según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La alerta, catalogada como de nivel amarillo por riesgo bajo, se ha extendido a todo el tramo costero valenciano. El aviso se ha activado con una probabilidad estimada de entre el 40 % y el 70 % de que se alcancen los umbrales fijados, lo que supone una situación de atención, especialmente en las horas centrales del día.

Las zonas más afectadas se sitúan en el interior cercano a la costa de Valencia, donde Aemet ha señalado que es más probable que se registren los 36 grados. Estas áreas suelen notar más el efecto del poniente, que impulsa aire más cálido y seco hacia el litoral y eleva las temperaturas en poco tiempo.

Comportamiento de las temperaturas en la provincia

Para este jueves, Aemet ha previsto un comportamiento desigual de las temperaturas máximas en la provincia de Valencia. En el interior norte se ha esperado un descenso de los valores respecto a jornadas anteriores, mientras que en el resto del territorio las máximas han subido ligeramente o se han mantenido sin cambios apreciables.

Pese a estos matices por zonas, la agencia meteorológica ha advertido de que las temperaturas han sido significativamente elevadas en el prelitoral de Valencia. En este entorno, el efecto combinado del viento de poniente y la estabilidad atmosférica ha favorecido un ambiente muy cálido durante la tarde.

El aviso amarillo no implica un riesgo meteorológico extremo, pero sí recomienda adoptar precauciones básicas. En las horas comprendidas entre el mediodía y el anochecer conviene evitar la exposición prolongada al sol, hidratarse con frecuencia y prestar especial atención a menores, personas mayores y colectivos vulnerables, que pueden sufrir más el impacto del calor intenso, incluso en episodios catalogados como de riesgo bajo.