El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha reclamado que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) actúe ya para garantizar la capacidad hidráulica de los cauces en la Comunitat Valenciana, algo que, según ha subrayado, solo se logra manteniéndolos limpios de vegetación y de cañas ante la proximidad de la época de lluvias.
El responsable autonómico ha respondido así a las declaraciones de la comisionada del Gobierno de España para la reconstrucción, Zulima Pérez. Esta ha afirmado en Mislata (Valencia) que la competencia en la planificación y retirada de especies invasoras, como las cañas en cauces y barrancos, corresponde a la Generalitat, en concreto a la Conselleria de Medio Ambiente.
Martínez Mus ha remarcado que la Confederación es la administración competente para asegurar que los ríos y barrancos puedan evacuar el agua de forma adecuada. Ha insistido en que esa capacidad hidráulica se garantiza con un mantenimiento continuo y eficaz, que incluya la eliminación de cañas, maleza y cualquier obstáculo que dificulte la circulación del agua.
‘Al menos la comisionada admite que es competencia exclusiva de la Confederación Hidrográfica del Júcar garantizar la capacidad hidráulica de los cauces. Eso no tiene ningún género de duda y la manera de hacerlo es manteniendo limpios esos cauces de vegetación, de cañas y de cualquier cosa que impida que cumplan esa función’, ha señalado el conseller.
Según ha explicado, la Generalitat debe solicitar autorización previa a la CHJ para cualquier actuación dentro de los cauces. Además, ha recordado que la administración autonómica tiene que abonar tasas por cada permiso concedido, lo que, a su juicio, refuerza el papel decisorio del organismo de cuenca.
‘Si para cada actuación nos toca solicitarles permiso, si incluso nos toca pagar tasas por cada autorización que nos conceden, no hay ninguna duda de quién tiene la obligación de mantener los cauces en disposición de cumplir su función y quién no lo está haciendo’, ha afirmado Martínez Mus.
Preocupación por las lluvias y el estado de los cauces
El vicepresidente tercero ha defendido que la Generalitat ‘está preocupada por el estado de los cauces ante la llegada de la época de lluvias‘. Ha reclamado, en este contexto, que la Confederación actúe de forma decidida para garantizar que los ríos y barrancos se encuentren ‘en las mejores condiciones’.
Ha advertido de que, si los cauces mantienen una alta densidad de cañas y vegetación, la capacidad de desagüe se reduce y aumentan los riesgos de desbordamientos en episodios de lluvias intensas. Por ello, ha sostenido que la limpieza y el desbroce son actuaciones preventivas clave en un territorio especialmente sensible a las gotas frías y tormentas fuertes.
‘Todo lo que vaya dispersando la atención sobre ese punto es esquivar la responsabilidad‘, ha considerado el vicepresidente tercero. A su juicio, el debate no debe centrarse en desplazar competencias, sino en asegurar que se realizan de manera efectiva los trabajos necesarios sobre el terreno.
Martínez Mus ha insistido en que ‘la Confederación tiene que hacer todo lo posible para que los cauces estén en las mejores condiciones cuando llegue la época de lluvia y no lo está haciendo’. Ha subrayado que, mientras la Generalitat tramita permisos y paga tasas para intervenir, el organismo de cuenca sigue siendo, según ha defendido, el responsable último de que los cauces mantengan su capacidad hidráulica.
El conseller ha reiterado que el objetivo común debe ser reducir al máximo el riesgo de inundaciones en municipios valencianos situados junto a ríos y barrancos. Para ello, ha pedido coordinación institucional, pero también decisiones claras sobre quién ejecuta y financia la limpieza de la vegetación que invade los cauces.




