El incendio forestal declarado sobre las 13:00 horas de este jueves en la Devesa de El Saler, en el Parque Natural de La Albufera de València, ha quemado 31,38 hectáreas y sigue sin control durante la noche, lo que ha obligado a evacuar la pedanía, varios cámpines y diversos equipamientos por precaución.
Según los datos de los servicios de emergencias, la superficie afectada definitiva es menor que la primera estimación, que apuntaba a 48 hectáreas. Sin embargo, el fuego mantiene llama activa y presenta un comportamiento complejo, por lo que el dispositivo se ha reforzado para tratar de frenarlo durante la madrugada.
En las tareas de extinción han intervenido 12 medios aéreos, que se han retirado al anochecer, junto a 40 medios terrestres. Además, participan unos 250 profesionales entre bomberos, brigadas forestales y personal de emergencias, así como un pelotón de la Unidad Militar de Emergencias.
La Generalitat mantiene desplegados estos recursos en esta zona boscosa de alto valor ambiental mientras se investigan las causas del incendio, que por el momento no se han precisado.
Evacuaciones y realojo de vecinos
Por prevención, se ha evacuado toda la pedanía de El Saler, la torre 1 de apartamentos de la Gola de Pujol, el Centro de Recuperación de Fauna y los cámpines de la zona. Las autoridades han dejado claro que se trata de una medida preventiva ante el avance del fuego y los cambios de viento.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha explicado tras la reunión del Cecopi de esta noche que no se permitirá el regreso a las viviendas mientras el incendio siga con llama activa. Esta restricción se mantiene al menos durante la noche para garantizar la seguridad de las personas.
Unas 120 personas han sido trasladadas en autobuses de la EMT hasta dos espacios habilitados en la ciudad de València para acoger a los evacuados. Se trata de L’Alqueria del Basket y el pabellón de la Fonteta, donde permanecen alrededor de un centenar de personas, aunque siguen llegando más vecinos procedentes de la zona afectada.
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha añadido que se va a trasladar a las familias con menores o personas con movilidad reducida a lugares más cómodos, con mejores condiciones para pasar la noche.
Pulmón verde de la ciudad bajo el humo
Catalá ha subrayado que el incendio afecta al ‘pulmón verde de la ciudad de València’, en referencia al monte de la Devesa. Según ha señalado, hoy ‘todos los valencianos están tristes’ al ver arder un espacio que ha definido como ‘emocionalmente, medioambientalmente y sentimentalmente muy importante’.
La alcaldesa ha avanzado además que el Ayuntamiento ya ha empezado a estudiar un plan de reforestación para recuperar la zona una vez se dé por extinguido el incendio y se evalúen los daños en detalle.
En la ciudad de València, situada a unos doce kilómetros de la pedanía de El Saler, el impacto del fuego se ha hecho notar durante toda la tarde. Muchos vecinos han percibido un fuerte olor a humo y han visto el cielo enturbiado por la densa columna generada por el incendio.
El fuego se ha originado en la zona de la Gola de Pujol y su extinción se ha visto muy condicionada por los cambios de viento. En las primeras horas, la evolución parecía favorable y solo se había evacuado a unas 30 personas de una torre de viviendas, desalojado una playa cercana y pedido a la población que se confinara en casa cerrando ventanas y puertas para evitar el humo.
No obstante, a las 16:42 horas se ha activado el nivel 2 de preemergencia ante el empeoramiento de la situación. Esta fase se declara cuando la evolución de un incendio forestal puede afectar gravemente a la población y a bienes de naturaleza no forestal, lo que obliga a adoptar medidas inmediatas de protección y socorro.
Cambios de viento y carreteras cortadas
El giro repentino del viento, que en lugar de dirigirse hacia el mar ha comenzado a soplar hacia el casco urbano, ha sido decisivo en la toma de decisiones. Este cambio ha hecho que el incendio se acercara más a zonas habitadas y ha llevado a reforzar tanto los medios de extinción como las medidas de seguridad.
A las 17:20 horas, la Generalitat ha enviado un Es-Alert a los teléfonos móviles de la ciudadanía en el que ordenaba la evacuación del núcleo urbano de El Saler y de los cámpines cercanos. Las autoridades han insistido en que la evacuación se ha llevado a cabo de forma rápida y tranquila.
Como consecuencia del dispositivo, permanecen cortadas al tráfico la carretera CV-500, que conecta este espacio natural con la ciudad de València, y la CV-421. Estos cortes buscan mantener despejadas las vías para los servicios de emergencia y evitar riesgos a los conductores.
La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, ha anunciado que se va a reforzar la presencia de la Guardia Civil en El Saler. El objetivo es, en sus palabras, ‘garantizar a los vecinos que sus casas están protegidas aunque ellos no estén’, de modo que las personas evacuadas puedan permanecer fuera con más tranquilidad.
Durante toda la tarde, los responsables del operativo han estado pendientes de la evolución del viento para ajustar la estrategia de extinción. Gracias a ello, el fuego no ha llegado al casco urbano, aunque ha obligado a mantener un amplio perímetro de seguridad.
La previsión es que, con la primera luz del día, los medios aéreos se reincorporen a las labores de extinción para apoyar el trabajo de los equipos terrestres y tratar de estabilizar un incendio que sigue activo en una de las zonas naturales más valiosas del entorno de València.




