El Ayuntamiento de València intensifica durante estas semanas la limpieza y revisión de la red de imbornales ante la llegada de la temporada habitual de lluvias. La campaña de verano terminará septiembre con cerca de 77.900 actuaciones en imbornales y puntos de evacuación máxima de aguas pluviales (PEMAPS).
La ciudad cuenta con más de 72.000 imbornales, aunque el número de intervenciones será superior porque algunos puntos necesitan varias revisiones. El Servicio del Ciclo Integral del Agua desarrolla estas tareas durante todo el año, pero refuerza el mantenimiento preventivo durante los meses previos al periodo de mayores precipitaciones.
El concejal del Ciclo Integral del Agua, Carlos Mundina, ha señalado que «el Ayuntamiento de València sigue apostando por la prevención como la mejor herramienta para minimizar las incidencias cuando se acerca la temporada de lluvias». También ha explicado que estos trabajos permiten planificar las limpiezas para mantener la red de drenaje «en las mejores condiciones posibles».
Durante junio se realizaron 18.191 actuaciones en zonas como Torrefiel, Russafa, Benimàmet, Vara de Quart, En Corts, Patraix, la Xerea, Arrancapins, Nou Moles, el Grau, el Pla del Remei, el Pilar, l’Hort de Senabre, el Carme, Beteró, Na Rovella, Tormos, Sant Isidre y Tendetes. Los trabajos también llegaron a las pedanías de El Palmar y El Perellonet.
La limpieza continuará en septiembre en puntos sensibles
En julio, el servicio llevó a cabo otras 18.007 actuaciones en barrios como la Creu del Grau, la Llum, Ciutat de les Arts i les Ciències, Ciutat Jardí, la Carrasca, Sant Francesc, Malilla, Montolivet, la Fontsanta, Tres Forques, Campanar, Soternes, Aiora, Penya-roja y Sant Llorenç.
Durante agosto se contabilizaron 16.105 intervenciones. Los operarios actuaron, entre otros puntos, en Castellar-l’Oliveral, Forn d’Alcedo, Pinedo, Faitanar, l’Amistat, la Seu, Benimaclet, els Orriols, Benicalap, Camí Real, la Fonteta de Sant Lluís, Carpesa, Gran Via, la Roqueta, Sant Antoni, Exposició y la Raiosa.
La programación continuará durante septiembre hasta alcanzar aproximadamente las 77.900 actuaciones previstas. Además de intervenir en nuevos sectores, los equipos volverán a revisar de manera preventiva zonas que ya recibieron trabajos al comienzo del verano.
El dispositivo prestará una atención especial a barrios y pedanías con puntos especialmente sensibles ante las precipitaciones. Entre ellos figuran la Malva-rosa, el Cabanyal-El Canyamelar y La Torre.
«Nuestro objetivo es que la ciudad esté preparada y tenga unas infraestructuras capaces de responder ante episodios meteorológicos adversos», ha afirmado Mundina.
Un mantenimiento durante todo el año
La limpieza de los imbornales no termina con una única actuación. Después de cada intervención pueden volver a acumularse hojas, tierra, sedimentos y residuos procedentes de la vía pública. Por este motivo, los servicios municipales revisan de nuevo estos elementos cuando su estado lo requiere.
Esta circunstancia explica que las cerca de 77.900 intervenciones previstas entre junio y septiembre superen el número total de imbornales existentes en València.
La campaña estival constituye una fase de especial intensidad dentro del mantenimiento habitual. Una vez finalizada, el Ayuntamiento continuará con la inspección, limpieza y conservación ordinaria de la red municipal.
Estas labores buscan facilitar la evacuación del agua de lluvia y reducir las obstrucciones provocadas por residuos, hojas o sedimentos. De esta forma, el mantenimiento del sistema de saneamiento pretende mejorar la capacidad de respuesta de la ciudad ante episodios de precipitaciones intensas.



