El Valencia CF ha encadenado solo un punto en las cuatro primeras jornadas de LaLiga EA Sports y ha igualado así su peor arranque de las últimas diez temporadas, el de la campaña 2024-25, cuando también sumó un único punto y ocupaba la última posición de la clasificación con Rubén Baraja en el banquillo.
En este inicio de curso, el equipo que dirige Carlos Corberán apenas ha logrado un empate en cuatro partidos. Este registro le sitúa en una situación casi calcada a la vivida hace dos temporadas, cuando el conjunto valencianista también se vio atrapado en la zona baja tras un comienzo muy similar.
Para encontrar un inicio todavía peor hay que retroceder a la temporada 2016-17. Entonces, el Valencia que entrenaba Pako Ayestarán no consiguió puntuar en ninguna de las cuatro primeras jornadas y quedó anclado en la parte baja desde el principio del campeonato. Esa referencia marca el suelo histórico reciente que el equipo ha buscado evitar desde entonces.
Esa mala experiencia llevó al club a encadenar posteriormente inicios más sólidos, aunque irregulares, en los años siguientes. Desde la campaña 2017-18 hasta la 2023-24, el Valencia siempre ha superado el punto actual tras los cuatro primeros partidos de Liga.
Evolución de los inicios ligueros
En la temporada 2017-18, el Valencia ocupaba la novena plaza con seis puntos al cierre de la cuarta jornada. Aquella arrancada situó al equipo en una zona tranquila y le permitió trabajar sin la presión de la lucha por la permanencia.
En la campaña 2018-19, en cambio, el conjunto valencianista era decimoctavo con tres puntos tras cuatro encuentros. Pese a tener más puntos que ahora, el equipo se movía entonces en posiciones de descenso, lo que reflejaba un inicio complejo aunque no tan pobre en puntuación.
En la temporada 2019-20, el Valencia era decimotercero con cuatro puntos después de las primeras cuatro jornadas. Se trataba de un arranque discreto, pero con margen de reacción y una distancia menor respecto a la zona media de la tabla.
El mejor comienzo del periodo analizado se produjo en la 2021-22. En ese curso, con José Bordalás al frente, el equipo alcanzó la segunda posición con diez puntos tras cuatro partidos. Ese arranque colocó al Valencia en puestos de cabeza y alimentó entonces las expectativas europeas.
Un año antes, en la campaña 2020-21, el conjunto valencianista ocupaba la sexta plaza con siete puntos al término de la cuarta jornada. De nuevo, se mantenía en la parte alta y con un colchón cómodo respecto al descenso.
En la 2022-23, el Valencia se situaba décimo con seis puntos. Aunque lejos de la zona europea, el equipo miraba la clasificación desde la mitad de la tabla y no desde los últimos puestos.
En el curso 2023-24, el equipo cerraba la cuarta jornada en la undécima posición, también con seis puntos. Ese inicio resultaba más estable que el actual y permitía trabajar con menos urgencias deportivas.
En la temporada pasada, la 2025-26, el Valencia empezó el campeonato en decimocuarta posición con cuatro puntos tras los cuatro primeros partidos. Fue la primera campaña que el club inició con Carlos Corberán, que había llegado en las Navidades de 2024 con el equipo en puestos de descenso.
Con el arranque actual, el Valencia ha regresado a los registros más preocupantes de la última década. Repite el pobre balance de la campaña 2024-25 y se queda solo por encima del desastroso inicio de 2016-17, cuando el equipo ni siquiera logró puntuar en las primeras cuatro jornadas.




