La primera lonja de cítricos confirma precios estables en el campo

Ejemplo de shortcode con estilo
No obstante, Ava-Saja advierte de un arranque de compras tardío y débil, con variedades como okitsu y Navelina en niveles que podrían quedar por debajo de los costes

La campaña citrícola 2026/2027 arranca con precios estables en el campo, aunque con unas primeras compras todavía débiles y tardías. Así lo ha señalado AVA-ASAJA tras conocerse el primer boletín de la Mesa de Precios de Cítricos del Consulado de la Lonja de Valencia.

La organización agraria considera que las cotizaciones iniciales confirman “precios estables en el campo que deben afianzarse e incluso aumentar con el paso de las semanas a medida que se constaten los efectos de las adversidades climáticas y las plagas en la cosecha”.

La Lonja de Cítricos de Valencia apunta en su primer boletín que “comienza la campaña con tranquilidad en las compras”. AVA-ASAJA coincide en que el arranque está siendo prudente, pero advierte de que las operaciones llegan con menos fuerza de lo habitual.

La entidad presidida por Cristóbal Aguado constata “un inicio de las operaciones tardío, débil y con poca intensidad” y señala que “este año no se están produciendo todavía las operaciones habituales por estas fechas”.

Compras más cautelosas

AVA-ASAJA recuerda que la lonja ha empezado a emitir sus boletines en septiembre, cuando en campañas anteriores lo hacía en julio y agosto.

La asociación atribuye esta situación a la prudencia de los comercios, que estarían mostrándose más cautelosos por las dudas sobre la reducción de aforo y por la fruta que todavía falta por llegar desde Sudáfrica.

“Esperamos que las compras se vayan intensificando porque la oferta se ajustará bastante a la demanda de los mercados”, señala la organización.

Precios de las mandarinas tempranas

Las mandarinas tempranas concentran la mayor parte de las cotizaciones fijadas por la Lonja de Cítricos de Valencia.

En el subgrupo de clementinas, la arrufatina presenta un precio medio de 0,425 euros por kilo, que se sitúa en 0,4675 euros con IVA para el agricultor que trabaja en módulos.

La clemenules y la orogrande alcanzan los 0,45 euros por kilo, 0,504 euros con IVA. La marisol se sitúa en 0,375 euros por kilo, 0,42 euros con IVA, mientras que la oronules alcanza los 0,65 euros por kilo, 0,728 euros con IVA.

AVA-ASAJA señala que estos precios son ligeramente inferiores a los de la campaña anterior, cuando las compras se adelantaron por la mayor merma de producción, pero similares a los percibidos durante las temporadas de hace dos y tres años.

Okitsu y Navelina, bajo presión

En satsumas, la variedad okitsu presenta por ahora un precio medio de 0,305 euros por kilo, 0,3416 euros con IVA.

AVA-ASAJA considera que esta cifra podría situarse por debajo de los costes medios de producción, que superarían los 0,33 euros por kilo.

En el grupo de naranjas, la Navelina registra un precio medio de 0,27 euros por kilo, 0,3024 euros con IVA, tres céntimos menos que la temporada pasada a estas alturas y en niveles parecidos a los de años anteriores.

A juicio de la asociación, este precio podría resultar insuficiente para cubrir los crecientes costes de producción, ya que el umbral de rentabilidad se situaría en torno a 0,32 euros por kilo.

Revisión de acuerdos comerciales

AVA-ASAJA reclama a la Unión Europea que revise los acuerdos comerciales con países terceros, especialmente Sudáfrica, Egipto y el más reciente del Mercosur, para frenar la entrada de cítricos y otras producciones agropecuarias en condiciones que considera de competencia desleal.

La organización advierte de que estas importaciones, “en lugar de complementar la producción europea la están sustituyendo y expulsando de su propio mercado, poniendo en peligro la continuidad del cultivo en Europa y la soberanía alimentaria”.

Más inspecciones contra la venta a pérdidas

En el ámbito nacional, AVA-ASAJA solicita redoblar las inspecciones para evitar compras de cítricos por debajo de los costes de producción, una práctica prohibida por la Ley de la Cadena Alimentaria.

La asociación agraria señala que los gastos se han disparado más de un 10 % en esta campaña, principalmente por el encarecimiento de fertilizantes, fitosanitarios, carburantes y mano de obra.

A ello se suma una presencia inusualmente elevada de plagas como ácaros y moscas blancas, que también está incrementando la presión sobre los agricultores valencianos.