La tromba de agua registrada durante la pasada noche, acompañada en algunos puntos por fuertes rachas de viento y granizo, ha provocado daños puntuales en el campo valenciano. Las pérdidas pueden alcanzar el 100% de la cosecha en algunas parcelas de hortalizas de l’Horta Nord. Además, se han producido afecciones en caquis, arroz e infraestructuras agrarias.
Según una primera valoración de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), las lluvias intensas han causado inundaciones en numerosas explotaciones, especialmente en zonas con dificultades de drenaje. También se han registrado arrastres de tierras y desperfectos en instalaciones agrícolas.
La organización agraria señala que en los próximos días los agricultores podrán concretar el alcance definitivo de los daños. Además, reclama a las administraciones la activación de ayudas directas y ventajas fiscales para los productores afectados. También solicita el reparto de productos fungicidas para prevenir la aparición de hongos debido al exceso de humedad.
Asimismo, AVA-ASAJA insiste en la necesidad de acelerar la ejecución de las infraestructuras hidráulicas pendientes. Esto es importante para reducir el riesgo de nuevos episodios de desbordamientos e inundaciones.
Las hortalizas de l’Horta Nord sufren las mayores pérdidas
Las precipitaciones, que han llegado a acumular hasta 100 litros por metro cuadrado en una hora, han anegado parcelas agrícolas de diferentes comarcas litorales. En l’Horta Nord, la acumulación de agua durante varias horas ha provocado importantes daños en cultivos de cebolla, patata, lechuga, alcachofa, haba y col. Hay explotaciones en las que se da por perdida toda la plantación.
El responsable de la sectorial de hortalizas de AVA-ASAJA y delegado de Poble Nou, Vicente José Sebastià, ha explicado que la intensidad de la lluvia ha impedido la absorción del agua por parte del terreno. Además, ha advertido de problemas de asfixia radicular en los cultivos.
«Caía tanta agua en tan poco tiempo que la tierra de muchas parcelas no pudo tragar esa agua y los cultivos sufrirán asfixia radicular. Yo mismo tengo campos de cebollas donde no se salvará ninguna. También hay lechugas que muestran daños de granizo. Esto nos faltaba después de una campaña con precios ruinosos», ha señalado.
El arroz afronta problemas por el retraso de la siega y la quema de paja
El sector arrocero también mantiene la preocupación por los efectos del temporal, al coincidir con el periodo de siega. Las lluvias han obligado a paralizar las labores de recolección y han afectado al calendario autorizado para la quema de la paja del arroz.
Desde AVA-ASAJA alertan de que los retrasos o la imposibilidad de realizar estas tareas podrían favorecer problemas de anoxia o aguas negras en el entorno del parque natural. Además, advierten que esto incrementará los riesgos fitosanitarios para la próxima campaña.
El granizo deja marcas en caquis y cítricos
Otro de los cultivos afectados es el caqui, especialmente en zonas de La Ribera Alta como Alginet, donde el pedrisco ha provocado marcas en la piel de los frutos. La organización agraria recuerda que este cultivo ya arrastraba daños derivados de las adversidades climáticas del verano y de la presencia de plagas.
Agricultores de otras zonas como Torrent o Real también han advertido de la caída de granizo sobre parcelas de cítricos. Sin embargo, la magnitud de los daños todavía deberá evaluarse en los próximos días.
La lluvia también aporta beneficios al campo valenciano
A pesar de las afecciones registradas, las precipitaciones han tenido un efecto positivo para buena parte del sector agropecuario de Valencia y Castellón. En las zonas litorales, las lluvias han permitido recargar acuíferos, reducir necesidades de riego, limpiar el arbolado y favorecer el calibre de cultivos como los cítricos y los caquis.
En las zonas de interior, donde la falta de lluvias acumulada durante los últimos meses ha afectado a pastos y cosechas, los agricultores valoran el agua recibida. Sin embargo, consideran que todavía resulta insuficiente para compensar el déficit hídrico. Algunos trabajos agrícolas, como la recogida de uva y almendra, continúan pese al episodio de lluvias.



