La Universitat Politècnica de València (UPV) ha inaugurado oficialmente en Hangzhou su primer campus en China, que ha comenzado el curso con 383 estudiantes y un tercio de las plazas de sus grados y másteres reservadas a alumnado español, lo que la convierte en la primera universidad española en abrir un centro propio en el gigante asiático.
El nuevo campus surge de la colaboración con la universidad pequinesa Beihang, considerada la mejor del mundo en estudios aeroespaciales según el ‘ranking’ de Shanghái. El proyecto se articula bajo la denominación Instituto Politécnico Beihang Valencia (BVPI, por sus siglas en inglés).
El rector de la UPV, José Capilla, ha destacado el alcance de este paso. Según ha señalado, ‘es un momento histórico, no solo para la UPV, también para el sistema universitario español’. Ha defendido que esta alianza abre una vía estable de intercambio académico y tecnológico entre España y China.
Hangzhou, elegida por su ecosistema tecnológico
La elección de Hangzhou responde al peso de la ciudad en el mapa tecnológico chino. Junto a Shenzhen, está considerada uno de los dos grandes polos de innovación del país, comparables a Silicon Valley.
En la ciudad tienen su sede empresas como Alibaba, matriz del portal AliExpress, la compañía de inteligencia artificial DeepSeek o Unitree, principal vendedor mundial de robots humanoides. Este entorno facilita la conexión directa del alumnado con empresas punteras y proyectos de alta tecnología.
La UPV ya ha firmado un acuerdo específico con Unitree. A través de este pacto se han previsto proyectos conjuntos de investigación, formación, innovación y transferencia tecnológica, que implicarán tanto a profesorado como a estudiantes.
Capilla ha insistido en la importancia estratégica del paso dado. En sus palabras, ‘estamos construyendo un verdadero ecosistema. Y es la primera vez que el sistema universitario español hace algo como esto’. Ha añadido que ‘China hoy en día es una superpotencia que en muchos temas tecnológicos y de innovación se ha puesto a la cabeza, y en otros está cerca. Por tanto, hay que trabajar con China’.
Reconocimiento internacional y fortaleza en robótica
La UPV figura, también según el ‘ranking’ de Shanghái, como la mejor universidad politécnica de España. La institución disfruta de un amplio reconocimiento internacional en investigación robótica.
Este prestigio se apoya en el trabajo de más de un centenar de investigadores del Instituto de Automática e Informática Industrial. Sus proyectos abarcan aplicaciones en agricultura, medicina, defensa, deporte o cultura, lo que refuerza el encaje del nuevo campus en un entorno tecnológico como Hangzhou.
La consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valencia, Carmen Ortí, ha participado en la ceremonia de inauguración. La responsable autonómica ha afirmado que le satisface ‘apoyar la vocación internacional de las universidades públicas’. También ha subrayado su orgullo por un proyecto que, según ha remarcado, tanto su departamento como el Ejecutivo regional han ‘apoyado desde el principio’.
Inicio de curso, perfil del alumnado y profesorado
Aunque la inauguración institucional se ha celebrado ahora, el primer curso académico del BVPI ha comenzado el pasado 7 de septiembre. El centro ha arrancado con 383 estudiantes, de los que 77 son españoles.
La plantilla docente incluye profesorado chino y español. Un tercio del personal académico procede de la UPV, que enviará un centenar de profesores, todos ellos doctores, para estancias de formación intensiva de hasta cuatro semanas.
Esta figura se conoce como ‘flying professor’ o ‘profesor volante’. Permite que docentes de la UPV se desplacen temporalmente a Hangzhou para impartir docencia y coordinar proyectos, manteniendo a la vez su vínculo con Valencia.
Respecto al perfil de alumnado que aspira a atraer, Capilla ha explicado que buscan estudiantes motivados y dispuestos a aprovechar la experiencia. ‘Queremos estudiantes que verdaderamente quieran tener una experiencia internacional potente (…), que vayan a aprovechar esta experiencia’, ha indicado.
Grados, másteres y precios del nuevo campus
La lengua vehicular del BVPI será el inglés. El centro impartirá cuatro grados: redes de comunicación y sistemas, ciencias informáticas y tecnología, manufactura inteligente e ingeniería robótica.
Además, ofrecerá seis másteres. Tres de ellos se centrarán en ciencias informáticas y tecnología, manufactura inteligente e ingeniería robótica. Los otros tres másteres se dedicarán a sistemas aeroespaciales, tecnologías de la inteligencia artificial y comunicaciones inalámbricas.
Cada grado contará con 75 plazas por curso. Cada máster dispondrá de 45 plazas. En ambos casos se reservará un tercio de las plazas para estudiantes españoles, lo que abre una vía estable de movilidad académica entre Valencia y China.
El coste por curso para los grados será de 6.129 euros. En el caso de los másteres, el precio asciende a 4.290 euros por año académico. Estas cantidades se aplicarán tanto a estudiantes locales como internacionales dentro de cada programa.
La UPV prevé añadir cuatro programas de doctorado vinculados al BVPI, actualmente pendientes de aprobación. Corresponden a las áreas de telecomunicaciones; informática; automática, robótica e informática industrial, e ingeniería y producción industrial.
Instalaciones y vida universitaria en Hangzhou
El nuevo instituto no se limita a las aulas. El BVPI ofrece 14 laboratorios de última generación, orientados a investigación aplicada y prácticas avanzadas.
El campus dispone además de una biblioteca con 2.400 plazas de estudio. Cuenta con una residencia con capacidad para 2.000 personas, lo que facilita la llegada de estudiantes de otras regiones y países.
La vida universitaria se completa con más de un centenar de asociaciones estudiantiles, un centro de idiomas y una sala de conferencias. También incorpora una unidad específica de apoyo al emprendimiento para impulsar proyectos empresariales nacidos en el entorno universitario.
Con esta combinación de oferta académica tecnológica, contactos empresariales y servicios al estudiante, la UPV ha apostado por consolidar en Hangzhou una plataforma estable para la formación, la investigación y la innovación con participación destacada de alumnado y profesorado valenciano.




