Más de 5.000 farmacéuticos de la provincia de València están llamados a votar el domingo 4 de octubre en las nuevas elecciones del Colegio de Farmacéuticos de València (MICOF), después de haberse anulado los comicios celebrados el pasado 10 de mayo, en los que se detectaron irregularidades en el voto por correo que llevaron a repetir el proceso.
En estos comicios se elige la presidencia del MICOF, considerado el colegio profesional más antiguo del mundo, fundado en marzo de 1441. Tres candidaturas aspiran a dirigir la entidad: Juventino Jiménez, al frente de Impulso Farmacéutico; Sergio Marco, que encabeza Voz Farmacéutica; y Santiago Riaza, candidato de Avanza Micof.
Los tres aspirantes han coincidido en varias prioridades: realizar una auditoría de cuentas, dar más voz a los colegiados y abrir la puerta al voto telemático. Estas medidas buscan reforzar la transparencia interna, modernizar el funcionamiento del Colegio y facilitar la participación, tanto de los titulares de oficina de farmacia como de otros perfiles profesionales colegiados.
Primeros cien días de mandato
Preguntados por sus tres primeras decisiones si alcanzan la presidencia, Juventino Jiménez ha asegurado que su prioridad será una auditoría de cuentas del MICOF y retomar la redacción de unos nuevos estatutos con participación de toda la profesión.
Jiménez ha planteado también crear una red de colegiados en cada comarca. El objetivo es acercar el Colegio a todo el territorio, conocer de primera mano la problemática de cada zona y facilitar el contacto con la Junta. Según ha indicado, su propuesta pasa por ‘abrir el colegio a todos los colegiados, no sólo a unos pocos’.
Por su parte, Sergio Marco ha anunciado que sus primeras medidas incluirían una auditoría económica, organizativa y de funcionamiento. Con ella busca ‘conocer con claridad’ cómo se usan los recursos del MICOF y qué servicios resultan realmente útiles para los colegiados.
Marco quiere además poner en marcha una Oficina de Defensa del Colegiado que acompañe a los farmacéuticos ante la Administración y ‘no limitarse a informarles de los problemas’. Propone crear una mesa permanente de trabajo para todas las modalidades profesionales, porque considera que el MICOF ‘no puede funcionar como si todos los farmacéuticos tuviéramos las mismas necesidades’. Estas acciones irían ligadas a un calendario público de cumplimiento.
El candidato Santiago Riaza ha avanzado que, en sus primeros cien días, impulsaría una auditoría externa para conocer la situación real del Colegio, optimizar recursos y estudiar una reducción progresiva de las cuotas. Esta rebaja se dirigiría especialmente a las farmacias con menor facturación.
Riaza plantea además crear una ‘Secretaría Virtual Express‘ para automatizar los cinco trámites más complejos y permitir su gestión las 24 horas del día. También propone ofrecer gratuitamente ‘Atenfarma’. A su juicio, los primeros cien días ‘deben demostrar una manera distinta de dirigir el Colegio: con rigor, planificación y resultados medibles. No venimos a improvisar ni a hacer promesas sin respaldo’.
Situación económica y defensa de las farmacias
Las tres candidaturas han detallado cómo quieren mejorar la situación económica y profesional de las oficinas de farmacia, con especial atención a las rurales y a las que operan con márgenes más ajustados.
Para Juventino Jiménez, mejorar la situación de las farmacias rurales pasa ‘obligatoriamente por la optimización del turno de guardia‘. A su juicio, los turnos actuales ‘esclavizan a este tipo de farmacias con turnos sin descanso, a pérdidas, sin conciliación familiar’.
En el plano económico y fiscal, Jiménez ha defendido que los reales decretos que regulan la actividad se apliquen en las farmacias rurales según la facturación anual y no por tramos fijos. Además, ha explicado que uno de sus objetivos será convencer a la Administración de la necesidad de actualizar los rangos de esas normas ‘porque llevan décadas sin ajustarse a la inflación’.
Sergio Marco se ha definido como ‘firme defensor del modelo mediterráneo de farmacia‘ y considera que el MICOF debe elaborar un mapa actualizado de viabilidad de las oficinas de farmacia de la provincia. Ese documento debería identificar las farmacias en riesgo por su facturación, población atendida, horarios, guardias, costes estructurales o ubicación. A partir de ese diagnóstico, exigirían medidas concretas a la Administración.
El proyecto de Marco incluye también reducir la carga burocrática que soportan las oficinas de farmacia. Para ello propone impulsar servicios concertados y remunerados relacionados con la adherencia terapéutica, la prevención, el seguimiento farmacoterapéutico, la atención domiciliaria y la salud pública.
En la misma línea de apoyo a las boticas vulnerables, Santiago Riaza ha defendido que el MICOF debe recuperar capacidad de interlocución y ‘defender con firmeza a las oficinas de farmacia que se encuentran en una situación más vulnerable’. Su propuesta pasa por trabajar con ‘propuestas concretas, plazos y seguimiento’, y por elaborar un ‘Estatuto de la Farmacia Rural’.
Riaza quiere trasladar a la Conselleria un plan piloto que incluya medidas económicas, asistenciales y de viabilidad para estas farmacias, entre otras. Pretende que el Colegio mantenga una interlocución constante con la Administración para lograr soluciones estables.
Recuperar la confianza tras la crisis electoral
La repetición de las elecciones se ha producido después de que la Mesa Electoral del Colegio decidiera anular los comicios del 10 de mayo, tras los recursos presentados por las candidaturas de Marco y Riaza por supuestas irregularidades en el voto por correo. Esta crisis ha dañado la confianza de parte de los colegiados y ha abierto un debate interno sobre las reglas del proceso electoral.
Ante este escenario, Juventino Jiménez ha señalado que su ‘medida estrella’ es un cambio estatutario que permita el voto telemático. Plantea, además, una reforma más profunda de los estatutos para limitar el tiempo de mandato de los dirigentes del MICOF, hacer obligatoria la presentación de presupuestos en asamblea y garantizar la transparencia total de las cuentas.
Jiménez ha subrayado que su objetivo es ‘erradicar todo vestigio de presidencialismo en el MICOF, porque esto merma la libertad del colectivo y sus intereses’. Entiende que un modelo más colegiado en la toma de decisiones puede ayudar a recomponer la unidad interna.
Sergio Marco ha propuesto una revisión completa del Reglamento Electoral, elaborada con participación de los colegiados y sometida a asesoramiento jurídico independiente. A su juicio, el voto por correo debe ser ‘estrictamente personal, libre, secreto, seguro y trazable’, y ve necesario estudiar e implantar el voto telemático con garantías.
Marco plantea crear también un portal de transparencia que permita conocer presupuestos, cuentas, contratos relevantes, retribuciones e indemnizaciones de los cargos, acuerdos de la Junta de Gobierno y grado de cumplimiento del programa. Todo ello, ha puntualizado, ‘respetando la protección de datos y los límites legales’. Además, propone consejos o vocalías activas para las distintas modalidades profesionales y consultas periódicas a los colegiados sobre las decisiones estratégicas del Colegio.
En su opinión, ‘el MICOF necesita recuperar la normalidad institucional, abandonar la división y volver a centrarse en aquello para lo que existe: defender la profesión farmacéutica y prestar un servicio útil, transparente y cercano a todos sus colegiados’.
Santiago Riaza, por su parte, aboga por reformar el sistema electoral para implantar un voto telemático seguro y promover nuevos estatutos elaborados desde el consenso y con participación de las distintas modalidades profesionales. ‘El MICOF necesita recuperar estabilidad, confianza y capacidad de trabajar desde el consenso’, ha afirmado.
Para Riaza, la repetición electoral ha evidenciado ‘la necesidad de reforzar las garantías y contar con reglas claras y verificables’. Considera que ahora la prioridad debe ser recuperar la confianza ‘con controles y transparencia’ y evitar ‘los bulos y la desinformación que deterioren todavía más la convivencia dentro del Colegio’.
Los colegiados de València deberán decidir el 4 de octubre qué proyecto prefieren para afrontar estos retos. El resultado marcará la hoja de ruta del MICOF en los próximos años, tanto en su relación con la Administración como en la defensa del modelo de farmacia en la provincia.




