Europa necesita acelerar la integración de su mercado único, reducir las barreras para las empresas y recuperar capacidad industrial para competir en un escenario internacional cada vez más exigente. Estas reivindicaciones han centrado el Eurochambres Congress 2026, que se celebra por primera vez en España y ha reunido en València a cerca de 200 participantes de 91 Cámaras y organizaciones de 38 países.
El encuentro ha situado entre sus principales retos la autonomía energética, la inteligencia artificial, el talento, la internacionalización y la reindustrialización. Las Cámaras también han reivindicado su papel como enlace entre las políticas europeas y las necesidades reales de las empresas, especialmente de las pymes.
Uno de los principales mensajes del congreso lo ha lanzado Enrico Letta, ex primer ministro de Italia y autor del informe sobre el futuro del mercado único europeo. «El problema de Europa es la falta de Europa», ha afirmado. Letta ha advertido de que existen «42 medidas que podrían cambiarlo todo, pero no se están implementando» y ha señalado que la ausencia de un verdadero mercado único perjudica especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Menos barreras para las empresas europeas
El presidente de Eurochambres, Vladimír Dlouhý, ha advertido de que las empresas trabajan en un contexto condicionado por la incertidumbre internacional, la fragmentación política y una competencia global creciente. Ante esta situación, ha defendido el papel de las Cámaras para acompañar a las compañías en ámbitos como las nuevas tecnologías y la sostenibilidad. «Cámaras más fuertes significan empresas más fuertes», ha resumido.
El presidente de Cámara de España, José Luis Bonet, también ha defendido que estas organizaciones continúen como punto de encuentro para las empresas y ejerzan de puente con las administraciones públicas. Entre los principales desafíos ha citado la digitalización y la innovación.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha puesto el foco en la unidad europea y en el potencial económico de un mercado de alrededor de 450 millones de consumidores. «Cuestionar la unidad europea significaría menos capacidad económica y mermar nuestra capacidad de reacción», ha señalado.
La energía también ha ocupado una parte destacada del encuentro. El presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha defendido la electrificación como «una oportunidad para aumentar la competitividad de Europa, reforzar su autosuficiencia y reducir su dependencia de terceros países». Además, ha reclamado una planificación que supere las estrategias nacionales y una simplificación de los procedimientos administrativos.
La IA abre nuevas oportunidades para las pymes
El impacto de la inteligencia artificial sobre la productividad ha protagonizado otro de los debates. Los participantes han analizado las dificultades que todavía frenan su incorporación a las empresas y las diferencias existentes entre países, sectores y tamaños empresariales.
La directora de Asuntos Europeos de Adigital, Raquel Jorge Ricart, ha defendido la necesidad de ayudar a las compañías a utilizar la IA «de una manera más intensiva y transformadora». También ha destacado la importancia de identificar las aplicaciones en las que esta tecnología puede aportar un valor real.
El congreso ha abordado además la competitividad sostenible, el comercio internacional, el talento y la formación. Otro de los ejes ha sido la reindustrialización y las condiciones que necesita Europa para recuperar terreno frente a otras grandes economías.
El economista jefe de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes de la Comisión Europea, Román Arjona, ha defendido la necesidad de «reforzar la resiliencia sin renunciar a una economía abierta». Por su parte, Lucia Cusmano, de la OCDE, ha señalado que Europa se ha quedado rezagada frente a Estados Unidos y China en determinados ámbitos de inversión, entre ellos el tecnológico.
El presidente del Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana y de Cámara Valencia, José Vicente Morata, ha destacado que la celebración del encuentro en València permite «visibilizar los problemas que afrontan las empresas en toda Europa y avanzar en estrategias para ayudarlas a ser más competitivas». También ha reivindicado la proximidad territorial de las Cámaras para acompañar a las compañías ante los cambios económicos.
El Eurochambres Congress cierra así su edición de 2026 con el foco puesto en acelerar medidas que Europa ya tiene identificadas y conseguir que sus efectos lleguen al tejido empresarial, especialmente a las pymes.



