La posibilidad de unas elecciones generales el 29 de noviembre entra en el debate político después de que Junts haya anunciado su voto en contra de los dos decretos de vivienda del Gobierno. El Ejecutivo mantiene los textos y los somete este viernes a la votación del Congreso pese a la petición de la formación catalana para que los retire.
Las informaciones conocidas este viernes sitúan el 29 de noviembre entre las fechas posibles en caso de que Pedro Sánchez decidiera adelantar las elecciones. No obstante, no se ha formalizado ninguna convocatoria electoral y el calendario dependería del momento en que se decretara la disolución de las Cortes.
La crisis parlamentaria tiene como origen inmediato los dos reales decretos leyes de vivienda. Junts ha comunicado que votará en contra porque considera que varias de las medidas podrían reducir la oferta de alquiler, elevar los precios y dificultar el acceso a una vivienda. El partido reclama otro texto para poder respaldarlo.
El Gobierno rechaza retirar las iniciativas. Defiende que incluyen medidas destinadas a limitar la especulación, facilitar el acceso a la primera vivienda, promover alquileres asequibles y proteger frente a los desahucios.
Los 54 días que marca la legislación electoral
La fecha de una eventual cita con las urnas dependería del momento exacto en el que se formalizara la convocatoria. La legislación electoral establece que las elecciones deben celebrarse 54 días después de la publicación del decreto de convocatoria.
Por este motivo, el 29 de noviembre sería compatible con un decreto expedido y publicado durante los primeros días de octubre. La mera comunicación de la intención de adelantar las elecciones no pondría en marcha el calendario; el paso determinante sería la formalización de la disolución y la publicación del decreto.
El escenario continúa abierto mientras el Congreso afronta este viernes la votación. Podemos ha anunciado su apoyo a ambos decretos, mientras Junts, PP y Vox se sitúan en contra.




