Una manifestación ha recorrido este domingo el centro de València para exigir un embargo integral de armas a Israel, la ruptura de todas las relaciones con ese país y el fin de la criminalización del movimiento de solidaridad con Palestina.
La marcha, convocada por organizaciones solidarias con el pueblo palestino, ha salido de la plaza de toros y ha concluido en la plaza América. Bajo el lema ‘Fin al comercio de armas y a las relaciones con Israel’, la protesta ha formado parte de las movilizaciones impulsadas este fin de semana por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP).
La convocatoria se ha enmarcado en el tercer aniversario del inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza. Los colectivos participantes han querido subrayar que, pese al paso del tiempo, consideran que la situación en la Franja sigue siendo crítica y que la respuesta internacional continúa siendo insuficiente.
Durante el recorrido se han mostrado numerosas banderas palestinas y pancartas con lemas como ‘La humanidad con Palestina’. Entre las personas asistentes se encontraban miembros de la acampada por la vivienda de València, que han abandonado temporalmente las tiendas de campaña instaladas en la plaza del Ayuntamiento para sumarse a la protesta.
Valoración de BDS País Valencià
Desde el movimiento BDS País Valencià, uno de los convocantes de la marcha, han defendido que ‘tres años después, la situación humanitaria continúa siendo extrema‘. Según han denunciado, en Gaza ‘continúan los ataques, la destrucción de viviendas e infraestructuras y el desplazamiento de la población, mientras persisten graves dificultades para acceder a servicios básicos’.
El colectivo ha vinculado estas denuncias con las demandas concretas dirigidas al Gobierno central y a las instituciones europeas. Su objetivo es que cesen por completo tanto la compraventa de armamento como la cooperación militar, policial, tecnológica y de seguridad con Israel.
Un año del decreto sobre comercio de armas
La movilización ha tenido lugar pocos días después de cumplirse un año de la aprobación en España del Real decreto ley 10/2025, de 23 de septiembre. Esta norma ha establecido prohibiciones sobre determinadas exportaciones, importaciones y tráficos de material de defensa y de doble uso relacionados con Israel.
Las organizaciones convocantes han considerado que el decreto ha supuesto un avance, logrado gracias a la presión social, pero lo han calificado de ‘insuficiente’. En su opinión, los vínculos militares entre el Estado español e Israel ‘no se han roto completamente’.
Por ello, reclaman un ‘embargo integral de armas a Israel que incluya la venta, la compra, el tráfico, las transferencias, las subcontrataciones, la financiación y cualquier forma de colaboración militar, policial, tecnológica o de seguridad’.
Jorge Ramos Tolosa, de BDS País Valencià, ha insistido en que ‘un embargo de armas tiene que ser integral y efectivo’. En este sentido, ha exigido que el Gobierno ‘pase de las palabras a los hechos y rompa toda complicidad’.
Más allá del ámbito estrictamente militar, las organizaciones convocantes reclaman también el fin de todas las relaciones diplomáticas, económicas, comerciales, académicas, deportivas y culturales con Israel. Además, piden la suspensión total y permanente del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel.
La protesta ha denunciado igualmente ‘la criminalización, vigilancia y persecución del movimiento de solidaridad con Palestina’. Los colectivos han advertido de que interpretan estas prácticas como un intento de frenar las campañas de denuncia y de boicot que impulsan desde hace años.




