El alcalde pedáneo de La Torre afirma que avisó a Catalá cuando el agua ya le llegaba a la cintura

Ejemplo de shortcode con estilo
Rafael Arnal ha declarado ante la jueza que informó a la alcaldesa de València, María José Catalá, cuando el agua ya alcanzaba la cintura y que nadie les trasladó datos oficiales sobre la emergencia durante la dana.

El alcalde pedáneo de La Torre (València), Rafael Arnal, ha declarado ante la jueza que avisó a la alcaldesa de València, María José Catalá, de que el agua ya les llegaba a la cintura durante la dana, y que en ese momento no tenían datos oficiales sobre la emergencia porque, según ha sostenido, nadie les había informado.

Según fuentes judiciales presentes en la declaración como testigo, Arnal ha detallado que pudo hablar con Catalá antes de quedarse sin luz ni comunicaciones en la pedanía. Ha explicado que, tras ese corte, ya no consiguió contactar con nadie más, ni siquiera con la Policía Local, por lo que ha descrito una situación de aislamiento mientras el nivel del agua seguía subiendo.

El alcalde pedáneo ha asegurado que no se enteró hasta el día siguiente de que había fallecidos en La Torre. Ha indicado que esa información le llegó después, lo que, según su testimonio, muestra la falta de comunicación directa durante las horas críticas del episodio de lluvias.

Falta de información sobre los protocolos

Arnal ha afirmado que nadie les informó de la activación del CECOPAL (Centro de Coordinación Operativa Municipal) en el Ayuntamiento de València. También ha señalado que tampoco recibieron avisos sobre decisiones municipales como el cierre de jardines o de universidades, medidas que se tomaron en la ciudad mientras la pedanía afrontaba las inundaciones.

En este contexto, ha insistido en que la alerta roja le llegó por WhatsApp. Ha precisado que forma parte de un grupo en el que están incluidos los alcaldes pedáneos, la alcaldesa de València y algún otro concejal, a través del cual recibió el aviso. Sin embargo, ha añadido que perdió el teléfono móvil el propio día de la dana, lo que, según ha relatado, complicó aún más la comunicación.

Arnal ha recordado que, una vez tuvieron conocimiento de la alerta roja, en La Torre emitieron un bando municipal para informar a los vecinos. Ha subrayado que en ese anuncio no pudieron añadir más recomendaciones porque, ha dicho, no tenían datos adicionales sobre el alcance previsto del temporal ni sobre las medidas preventivas a adoptar.

Ha explicado además que la jornada había comenzado soleada en la pedanía. Por ello, ha señalado que muchos vecinos se tomaron la alerta con poca seriedad y ha comentado que incluso la gente se lo tomó un poco a broma antes de que el agua empezara a entrar con fuerza en las calles.

Llegada repentina del agua y actuación de los bomberos

En su declaración, el alcalde pedáneo ha descrito que el agua llegó a La Torre como una ola, de golpe, sin un aumento gradual del nivel. Ha relatado que la riada inundó de forma rápida la zona y dejó a numerosos vecinos atrapados en sus casas y bajos.

Arnal ha indicado que los bomberos accedieron a la pedanía en lancha para rescatar a personas afectadas por la inundación. Ha considerado que alguien les avisaría cuando el barrio ya estaba anegado, pero ha remarcado que no tiene conocimiento de quién ordenó su movilización ni de cuándo se produjo exactamente ese aviso.

A preguntas de los letrados, el alcalde pedáneo ha comparado la gestión de aquella dana con el último Es-Alert enviado este 1 de octubre ante otra alerta roja por lluvias. Ha explicado que, en ese mensaje reciente, sí se incluyeron recomendaciones claras para la población, como medidas de autoprotección y consejos para evitar riesgos innecesarios.

Sin embargo, ha apuntado que en octubre de 2024, cuando se produjo la dana que ahora se investiga, no hubo reuniones previas con los responsables de las pedanías ni se trasladaron recomendaciones específicas más allá de la propia alerta. Ha reiterado que esa ausencia de información detallada condicionó la respuesta local en La Torre mientras el agua subía y las comunicaciones empezaban a fallar.