La Guardia Civil ha detenido en Burriana (Castellón) a tres personas acusadas de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal tras desmantelar una vivienda que, según la investigación, se utilizaba como punto de almacenamiento y distribución de sustancias estupefacientes.
La investigación se ha abierto después de que los agentes recibieran información que señalaba ese piso como posible almacén y lugar de venta de drogas al menudeo. A partir de esos datos, la Guardia Civil ha establecido dispositivos de vigilancia y ha observado un movimiento constante de personas en las inmediaciones del inmueble.
Ese trasiego frecuente de individuos ha reforzado las sospechas de que la vivienda podía servir como punto de distribución. Según ha detallado el instituto armado, la información ciudadana ha resultado clave para acotar la zona, centrar el piso concreto y planificar el registro.
Drogas, dinero en efectivo y material para la venta
Una vez reunidos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha solicitado la entrada y registro en la vivienda. Durante esta actuación, los agentes han localizado varias sustancias estupefacientes y diferentes efectos relacionados de forma directa con su preparación y distribución.
En el interior del inmueble se han intervenido cocaína, marihuana, hachís y MDMA, además de dinero en efectivo. Junto a las drogas, los agentes han hallado material preparado para facilitar la venta al detalle, lo que refuerza la hipótesis de que el piso funcionaba como base de operaciones del grupo.
Entre los efectos decomisados se encontraban básculas de precisión y otros útiles destinados al pesaje y manipulación de las sustancias. Los investigadores han encontrado también anotaciones con operaciones de venta y listas de precios, documentos que ayudarán a reconstruir la actividad y el alcance económico del punto de venta.
Operativo conjunto de varias unidades
En el dispositivo han participado efectivos de Seguridad Ciudadana, la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (USECIC), agentes de Policía Judicial y el Servicio Cinológico de la Guardia Civil. La intervención coordinada de estas unidades ha permitido asegurar el perímetro, registrar el inmueble y rastrear el interior con apoyo de los perros especializados en detección de drogas.
La Guardia Civil ha remarcado que las aportaciones anónimas de los vecinos han permitido orientar las actuaciones hacia posibles puntos de distribución de estupefacientes en la zona. Este tipo de avisos facilita centrar los esfuerzos en viviendas concretas y actuar con mayor rapidez frente a actividades de narcotráfico que generan inseguridad y molestias en el entorno.
Los tres detenidos han sido trasladados a dependencias de la Guardia Civil, donde se han instruido las diligencias correspondientes por tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Posteriormente, tanto los arrestados como el atestado y todo el material intervenido han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente, que deberá decidir ahora sobre las medidas a adoptar.




