El fin del contrato con Apple deja en la calle a 266 anotadores de datos de TransPerfect en España

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TransPerfect ha aplicado un ERE a 266 anotadores de datos de la unidad DataForce que entrenaban sistemas de IA de Apple en España, alegando la pérdida del contrato con la tecnológica estadounidense, mientras los sindicatos denuncian represalias y fraude laboral.

TransPerfect ha aplicado un expediente de regulación de empleo (ERE) que ha dejado sin trabajo a 266 anotadores de datos en España que entrenaban sistemas de inteligencia artificial de Apple desde oficinas en Valencia, Alicante, Barcelona, Madrid, Málaga y Mallorca, alegando la pérdida del contrato con la tecnológica estadounidense.

Según han explicado varios empleados, estos trabajadores evaluaban la calidad de las respuestas de distintos modelos de IA de Apple, incluido uno similar a ChatGPT, y firmaron acuerdos de confidencialidad para poder realizar estas tareas de anotación y revisión de datos.

Los 266 despedidos representan el 25 % de una plantilla total de 1.054 personas en la unidad DataForce. La mayor parte se concentra en Barcelona, con 208 afectados, seguida de Madrid, con 41, Málaga, con 11, Alicante, con 4, Mallorca, con 1, y Valencia, también con 1 empleado incluido en el ERE, según ha detallado el sindicato FIST, mayoritario en el comité de empresa.

La compañía ha justificado la decisión en la finalización de su contrato con Apple, relación que mantenía desde 2020. Esa pérdida de volumen de trabajo en el área especializada en datos para IA se ha presentado como la causa para extinguir los contratos, según recogen los documentos del ERE.

En un comunicado, TransPerfect, dedicada a los servicios lingüísticos, ha asegurado que ha realizado los

‘máximos esfuerzos para encontrar una solución dialogada y, aunque no se ha logrado un acuerdo con todos los sindicatos, sí se ha contado con el respaldo y voto favorable de parte de ellos’.

La multinacional ha añadido que ‘esta difícil medida presentada por la compañía en agosto se fundamenta en causas productivas derivadas del volumen de clientes actual del área DataForce’.

Los trabajadores afectados por el ERE dejarán formalmente la empresa la próxima semana. Percibirán una indemnización de 20 días por año trabajado, de acuerdo con las condiciones pactadas para el ajuste de plantilla.

Denuncias de fraude laboral y represalias

El sindicato FIST ha denunciado que TransPerfect ha despedido de forma encubierta a empleados que la Inspección de Trabajo había convertido en indefinidos. Según el sindicato, la empresa presentó esas salidas como una pausa por fin de proyecto, aunque los certificados de empresa recogían despidos y ‘extinciones por voluntad del trabajador por incumplimiento’ de TransPerfect.

Días después, siempre según el relato de FIST, la compañía dio de alta y de baja a estas personas el mismo día como fijos discontinuos, con el objetivo de revertir la conversión a indefinidos acordada por la Inspección de Trabajo. Finalmente, las ha incluido entre las 266 personas afectadas por el ERE.

FIST también considera que el expediente tiene un componente de castigo. Asegura que el ERE es una ‘represalia’ por la denuncia que el sindicato ha presentado ante el juzgado de lo social por una supuesta discriminación salarial. Esa denuncia alerta de ventajas retributivas para los trabajadores que entrenaban la IA en hebreo, alemán y otras lenguas nórdicas frente a quienes lo hacían en otros idiomas.

Además, CC.OO. y posteriormente FIST han impugnado ante los tribunales un cambio de convenio aplicado por la empresa. Ese cambio trasladaba a parte de la plantilla desde un convenio de centro de atención a uno de consultoría, lo que permitía aplicar absorciones salariales.

Un trabajo invisible en el auge de la IA

El perfil profesional de anotador de datos ha ganado peso en los últimos años con la expansión de la inteligencia artificial. Estos trabajadores revisan y clasifican textos, imágenes y vídeos para que los modelos de IA aprendan a responder de forma coherente y útil a los usuarios.

En el caso de TransPerfect, estos equipos se integraban en la unidad DataForce, especializada en proyectos de datos para IA. Su labor consistía en etiquetar y valorar grandes volúmenes de información, un trabajo intensivo que resulta clave para el rendimiento de los modelos.

La multinacional abrió oficinas en Barcelona en 2004 como una de sus sedes europeas de servicios de traducción. Con el tiempo, la ciudad se ha consolidado como polo para este tipo de tareas vinculadas a la economía digital y a la moderación de contenidos.

Barcelona también fue elegida como centro para el etiquetado de datos por la canadiense Telus. Esta compañía moderaba contenido de Meta desde la torre Glòries, en el distrito tecnológico 22@, y despidió a sus 2.062 empleados en 2025 en otro proceso de ajuste masivo, cuyo alcance social aún se arrastra en la ciudad.

La sala de lo social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) analiza ahora si aquel despido colectivo de Telus fue procedente. Su resolución puede marcar criterios relevantes para otros conflictos laborales ligados a servicios de datos e IA.

Mientras tanto, TransPerfect ha continuado creciendo a nivel global. La compañía elevó sus ingresos un 7 % en 2025, hasta 1.320 millones de dólares, alrededor de 1.140 millones de euros, según informó en marzo. Ese crecimiento, sin embargo, no ha evitado el actual recorte de personal en España tras la pérdida del contrato con Apple.