El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha reivindicado en Alicante una inteligencia artificial al servicio de las personas que, basada en la responsabilidad y la confianza, ha asegurado que debe ayudar a mejorar la sanidad, agilizar la Administración y reforzar los servicios de emergencias en la Comunitat Valenciana.
Durante la clausura del IX congreso internacional de Inteligencia Artificial, celebrado en el Auditorio de la Diputación de Alicante (ADDA) bajo el lema ‘El futuro inteligente de las infraestructuras‘ y organizado por El Independiente, Pérez Llorca ha subrayado que el reto ya no es cómo la IA va a transformar la sociedad, sino ‘qué queremos hacer con ella’.
El president ha defendido un modelo de inteligencia artificial basado en la innovación con propósito. Ha recalcado que la tecnología debe estar al servicio de las personas y no al revés. Según ha explicado, esto implica incorporar la IA a los servicios públicos y a la actividad económica, pero siempre con límites claros y con salvaguardas.
Ha remarcado que esta transformación tecnológica, que ya está en marcha, debe ir siempre acompañada de responsabilidad, transparencia y supervisión humana. Para Pérez Llorca, estos elementos son esenciales para mantener la confianza ciudadana en las nuevas herramientas y evitar usos que puedan perjudicar derechos o generar desconfianza social.
‘No queremos una inteligencia artificial que sustituya el criterio humano, sino una inteligencia artificial que ayude al criterio humano a ser mejor’, ha señalado el jefe del Consell. Con esta idea, ha defendido que la última palabra en las decisiones sensibles, especialmente en sanidad, servicios sociales o emergencias, debe seguir recayendo en profesionales formados.
El president ha destacado además el potencial de la Comunitat Valenciana y, en particular, de Alicante como polo de innovación y talento en el ámbito tecnológico. Ha valorado que el ecosistema de empresas, universidades y centros de investigación ya ha impulsado proyectos vinculados a la digitalización y a la inteligencia artificial, lo que, a su juicio, sitúa al territorio en una buena posición para aprovechar esta revolución.
Colaboración para afrontar la revolución digital
Para Pérez Llorca, ‘el progreso tecnológico no es sólo una sucesión de novedades’, sino que ‘el centro de cualquier avance tecnológico debe seguir siendo la persona’. Ha insistido en que la introducción de la IA debe medirse por su capacidad para mejorar la vida diaria de la ciudadanía, por ejemplo reduciendo tiempos de espera en la sanidad, simplificando trámites administrativos o permitiendo respuestas más rápidas en emergencias.
En este contexto, ha subrayado la importancia de reforzar la colaboración entre administraciones, empresas, universidades, centros tecnológicos y sociedad civil para afrontar con éxito una revolución tecnológica de esta magnitud. Ha defendido que solo con esa cooperación se podrán desarrollar soluciones útiles, seguras y alineadas con el interés general.
El president ha apelado de forma expresa a esa colaboración entre todos estos actores para afrontar los desafíos de la revolución digital. Ha indicado que la Generalitat puede impulsar marcos normativos, financiación y coordinación, mientras que las empresas aportan capacidad de implementación y las universidades y centros tecnológicos contribuyen con conocimiento y talento.
Pérez Llorca ha reafirmado el compromiso de la Comunitat Valenciana de participar y liderar aquellos ámbitos de la inteligencia artificial en los que dispone de conocimiento, talento y capacidad innovadora. Ha planteado que esta estrategia puede traducirse en nuevas oportunidades económicas y en una mejora de los servicios públicos, especialmente en áreas como la sanidad, la gestión administrativa y las emergencias.
‘Ninguna administración puede afrontar sola una transformación de estas características, ni ninguna empresa puede hacerlo de espaldas al interés general y ninguna universidad puede transformar todo su conocimiento en progreso social si no encuentra los canales adecuados para transferirlo’, ha concluido. Con esta idea, ha insistido en que el uso responsable de la inteligencia artificial debe construirse de forma compartida entre todos los actores implicados, con la ciudadanía en el centro.

