Renfe ha denunciado que el sindicato de maquinistas Semaf ha pedido a sus afiliados no circular este viernes por las líneas de Cercanías C1 (València Estació Nord-Gandia) y C2 (València Estació Nord-Moixent), que discurren por una zona en aviso rojo por lluvias torrenciales, una decisión que la operadora considera unilateral, arbitraria y no respaldada por los datos técnicos sobre seguridad.
Según ha explicado Renfe, la instrucción del sindicato afecta a dos de las principales líneas de Cercanías que conectan València con Gandia y con Moixent. Estas conexiones concentran a diario a miles de viajeros que dependen del tren para desplazarse al trabajo, a centros educativos o a gestiones esenciales.
Críticas de Renfe a la orden de Semaf
La compañía ferroviaria ha calificado de decisión ‘unilateral’ y ‘arbitraria’ la recomendación de Semaf a sus maquinistas de no circular por estos tramos. A su juicio, esta postura ‘no está respaldada por la información técnica de la que dispone la compañía’.
Renfe ha señalado que, con los datos disponibles sobre el estado de la infraestructura y las previsiones meteorológicas, ‘se puede circular en condiciones de seguridad‘. Por tanto, sostiene que no existe motivo técnico que justifique la suspensión total del servicio durante la mañana.
La empresa ha detallado que las previsiones que maneja ‘proceden de un convenio de Aemet con Adif y con la propia Renfe, que informa de los niveles de alerta sobre la traza ferroviaria con una resolución de 3 kilómetros, más precisa que la de los avisos generales’.
En base a esta información, Renfe ha recalcado que ‘no existe ninguna alerta roja ferroviaria en los tramos afectados que justifique la suspensión del servicio durante la mañana’, y ha añadido que ‘la previsión sitúa el periodo de mayor riesgo durante la noche‘.
En este contexto, la operadora ha advertido de que la decisión de Semaf puede dejar sin un ‘servicio público esencial’ a miles de usuarios de Cercanías. ‘Ante esta situación será Semaf quien tendrá que explicar a la ciudadanía por qué adopta de forma unilateral y arbitraria una decisión que puede dejar sin servicio público esencial a miles de viajeros, cuando la información técnica disponible no justifica la suspensión de la circulación en estos momentos’, ha señalado la empresa.
Protocolo ante fenómenos adversos activado
Renfe ha informado además de que ha activado su Protocolo de actuación ante fenómenos meteorológicos adversos (FMA). Este procedimiento define cómo anticipar, coordinar y tomar decisiones cuando se producen episodios de lluvia intensa u otros fenómenos que puedan afectar a la infraestructura ferroviaria y al servicio.
En aplicación de este protocolo, la compañía ha indicado que mantendrá una vigilancia reforzada en los tramos y franjas horarias considerados de mayor riesgo. Asimismo, adaptará la oferta de trenes y la circulación a la evolución de la meteorología y al estado real de la vía.
La empresa ha subrayado que ‘para Renfe, la seguridad de sus trabajadores y de los ciudadanos es lo primero y todas las decisiones sobre el servicio se adoptarán atendiendo a criterios técnicos y de seguridad’. De este modo, defiende que la continuidad o modificación del servicio debe basarse en los informes técnicos coordinados con Aemet y Adif.
Por el momento, Renfe ha centrado su mensaje en criticar la recomendación de Semaf y en remarcar que sus decisiones se apoyan en la información oficial sobre la red ferroviaria. El sindicato, por su parte, todavía no ha difundido públicamente su versión sobre los motivos concretos que le han llevado a pedir a los maquinistas que no circulen por las líneas C1 y C2 en plena situación de aviso rojo por lluvias.


