La Policía Nacional ha desarticulado una de las mayores redes de tráfico de hachís procedente de Marruecos con 87 detenidos, cinco de ellos en la provincia de Valencia, y casi 11 toneladas de droga intervenidas en una macrooperación desarrollada desde 2025 en siete provincias españolas.
Según ha informado la Dirección General de la Policía, se trata de la última fase de un operativo que ha tenido como objetivo una organización asentada en España que ha introducido miles de kilos de hachís al mes desde Marruecos para su distribución en territorio nacional y en otros países europeos. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas detenciones ni más incautaciones.
El líder de la red ha sido arrestado en la localidad marroquí de Tánger. Este hombre permanecía fugado desde marzo, cuando abandonó su domicilio en una urbanización de lujo de Madrid, y fue localizado y detenido el pasado 8 de octubre. Actualmente se encuentra en prisión en Marruecos, a la espera del proceso de extradición a España.
Este responsable máximo dirigía toda la logística del grupo criminal. Negociaba con los proveedores en Marruecos, planificaba los transportes marítimos y por carretera y gestionaba la compra de vehículos e inmuebles para ocultar la droga. Además coordinaba a las personas encargadas de la recogida, el traslado, la custodia y la distribución del estupefaciente.
En España han sido detenidas 86 personas como presuntos autores de delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Del total, 65 han sido arrestadas en Madrid, 10 en Guadalajara, cinco en Valencia, tres en Málaga y una en Burgos, Almería y Girona. El juez de la Audiencia Nacional que ha dirigido la operación ha decretado el ingreso en prisión para 18 de los detenidos.
Los agentes han desmantelado siete puntos de almacenamiento y han practicado 33 registros, de ellos 23 en Madrid, siete en Guadalajara, dos en Málaga y uno en Valencia. En estos registros han intervenido 10,8 toneladas de hachís, 21,8 kilos de marihuana, dos armas largas, otras cuatro armas prohibidas, 25 vehículos, 15 relojes de lujo y casi 466.000 euros en efectivo.
La red introducía la droga a través de las costas españolas desde Marruecos. Posteriormente la trasladaba hasta Madrid, donde la guardaba en distintos inmuebles para su posterior salida hacia distintos puntos de España y del resto de Europa.
Uso de mensajería encriptada y guarderías de droga
La operación se ha iniciado a principios de 2025, cuando los investigadores han detectado que los presuntos dirigentes utilizaban plataformas de mensajería encriptada para coordinar toda su actividad delictiva.
A través de estas aplicaciones, la cúpula gestionaba la llegada de los cargamentos y organizaba su traslado a viviendas de alquiler y urbanizaciones residenciales. Estas viviendas funcionaban como ‘guarderías’, es decir, puntos de almacenaje temporal antes de entregar la droga a distribuidores de menor nivel.
Los beneficios del tráfico se blanqueaban mediante varias fórmulas. La organización recurría a testaferros para obtener créditos fraudulentos, cobraba nóminas falsas, emitía facturas falsificadas a través de empresas fantasmas y realizaba operaciones de compraventa de vehículos de alta gama e inmuebles.
Uno de los primeros enclaves desarticulados ha sido una vivienda en el barrio madrileño de Las Tablas. Allí, en diciembre de 2025, los agentes han intervenido más de 2,1 toneladas de hachís, lo que ha permitido dimensionar la capacidad operativa del grupo.
En marzo se ha producido una primera oleada de detenciones que ha afectado a integrantes de la cúpula. Sin embargo, el máximo responsable de la red ha logrado escapar en ese momento, lo que ha obligado a intensificar las investigaciones hasta su localización en Tánger.
A finales de junio, la Policía ha desmantelado dos nuevos puntos de almacenamiento en la Comunidad de Madrid. En un domicilio a las afueras de la capital se han intervenido más de 960 kilos de hachís y 12 kilos de cogollos de marihuana. En otra vivienda del barrio madrileño de Sanchinarro se ha localizado una tonelada adicional de hachís.
En la provincia de Valencia, los agentes han registrado una nave industrial en Silla, donde se han intervenido 4,6 toneladas de hachís que iban a ser trasladadas a Madrid para su almacenamiento y distribución. También se ha desmantelado otro punto de guarda en un ático del barrio madrileño de El Cañaveral, donde se han incautado 2,1 kilos de hachís.
Con esta macrooperación, la Policía ha asestado un golpe relevante a una estructura criminal que ha movido grandes cantidades de hachís desde Marruecos hacia España y otros mercados europeos, utilizando tanto la Comunidad de Madrid como la provincia de Valencia como enclaves clave para el almacenaje y la logística.


