Los titulares de explotaciones agrícolas y ganaderas de la Comunitat Valenciana afectadas por la dana Adam podrán solicitar desde el 2 de noviembre ayudas urgentes dotadas con seis millones de euros, que compensan daños en cultivos, ganado, riegos e instalaciones hasta el 1 de febrero de 2027.
El Diario Oficial de la Generalitat Valenciana ha publicado la convocatoria de estas subvenciones, reguladas por el Decreto 174/2026. La norma ha fijado las cuantías máximas, los requisitos y el procedimiento de solicitud para los profesionales del campo que han sufrido el impacto de este episodio de lluvias intensas.
El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha detallado que las ayudas ‘están dirigidas a los agricultores y ganaderos que han sufrido daños en sus cosechas, instalaciones de riego, explotaciones o animales’, con el objetivo de ‘facilitar que puedan reparar los daños y recuperar cuanto antes su actividad‘.
Cuantías por hectárea y por explotación
El decreto ha establecido ayudas de hasta 6.000 euros por cada hectárea de regadío afectada y de hasta 4.000 euros por hectárea de secano dañada. Estas cantidades buscan cubrir los costes de recuperación de cultivos que han quedado anegados o seriamente perjudicados por la dana Adam.
Para las explotaciones ganaderas y los viveros que hayan sufrido daños, la convocatoria prevé importes de hasta 15.000 euros por explotación. Esta ayuda se dirige tanto a la reparación de instalaciones como a la reposición de medios necesarios para mantener la actividad productiva.
Además, se han previsto compensaciones específicas por la pérdida acreditada de animales. Las cuantías máximas alcanzan los 1.000 euros por cada cabeza de ganado bovino o equino, 180 euros por animal porcino, 150 euros por cada oveja, cabra o colmena perdida, y 6 euros por ave.
La línea de ayudas también cubre daños en sistemas de riego, balsas, conducciones, instalaciones ganaderas y otros elementos productivos esenciales. De forma adicional, cada explotación podrá optar a una ayuda específica de hasta 1.500 euros para equipamiento agrario, que incluye las casetas de aperos.
Barrachina ha subrayado que los efectos económicos de las inundaciones no se limitan a la pérdida inmediata de producción. Según ha señalado, los daños de una inundación ‘van mucho más allá de una cosecha perdida’. Ha añadido que ‘hay agricultores que tienen que reparar sus sistemas de riego y ganaderos que necesitan reponer instalaciones o recuperar animales’. A su juicio, ‘las ayudas contemplan estas situaciones para atender las necesidades de cada explotación’.
Las cantidades indicadas en el decreto tienen carácter máximo y se calcularán a partir de los daños efectivamente acreditados en cada caso. Además, la suma de estas ayudas con las indemnizaciones u otras subvenciones recibidas por los mismos conceptos no podrá superar el valor total de las pérdidas subvencionables.
Cómo y quién puede solicitar las ayudas
Podrán acceder a estas ayudas los titulares de explotaciones agrícolas y ganaderas situadas en los municipios incluidos en el decreto, siempre que acrediten daños directamente vinculados a la dana Adam y cumplan las condiciones fijadas en la convocatoria.
Las solicitudes deberán presentarse exclusivamente por vía electrónica. Para ello, la Conselleria de Agricultura habilitará un formulario específico en la sede electrónica de la Generalitat. Los interesados deberán aportar la documentación que demuestre los daños sufridos y la localización de sus parcelas o instalaciones.
El procedimiento de tramitación permitirá dictar resoluciones de concesión de manera sucesiva, a medida que se comprueben los daños y se verifique el cumplimiento de los requisitos. De este modo, no será necesario esperar a que finalice la revisión de todas las solicitudes para empezar a conceder las ayudas, lo que busca acelerar la llegada del dinero a las explotaciones más afectadas.
Con esta convocatoria, la Generalitat ha intentado aportar liquidez y estabilidad a un sector agrario que ha visto comprometida su campaña por la dana Adam. La combinación de ayudas por hectárea, por cabeza de ganado y por daños en infraestructuras pretende cubrir el abanico de perjuicios que han sufrido las explotaciones de la Comunitat Valenciana.

