El Ayuntamiento de Alfafar ha iniciado, junto a Veolia, una nueva campaña de detección de fugas en la red de agua potable mediante gas trazador helio, un sistema que permite localizar pérdidas sin necesidad de interrumpir el suministro.
La iniciativa se está aplicando en los sectores de Francisco Vila y Doctor Ferrán, que suman más de 10 kilómetros de red, y mantiene el servicio operativo durante todo el proceso.
El método consiste en inyectar una mezcla de aire y helio en una tubería general que abastece al sector. Al tratarse de un gas inerte, inocuo y más ligero que el aire, no afecta al consumo humano ni a la calidad del agua. Si existe una fuga, el gas asciende y sale al exterior por el punto de pérdida, lo que facilita su localización.
Inspección con robot especializado y refuerzo de la detección acústica
En los días posteriores a la inyección se realizan inspecciones con un robot que analiza la concentración de helio en el aire sobre el trazado de la tubería. Con esa medición, el sistema permite identificar con precisión el punto exacto de las fugas. Esta técnica complementa las campañas de detección acústica que Veolia desarrolla de forma habitual y resulta especialmente útil por la configuración y los materiales de la red municipal.
El alcalde de Alfafar, Juan Ramón Adsuara, ha señalado que la campaña refuerza la gestión eficiente del agua y evita molestias a la ciudadanía: “Apostamos por soluciones innovadoras que nos permiten reducir pérdidas, mejorar el servicio y, sobre todo, evitar molestias a nuestros vecinos y vecinas”.
Por su parte, la gerente de Veolia en el municipio, Laura Gascón, ha explicado que el sistema busca localizar fugas y reducir al máximo el impacto de los cortes durante los trabajos: “El objetivo no es solo localizar las fugas, sino también reducir al máximo el impacto de los cortes de suministro durante estos trabajos”.
Un sistema ya probado en Alfafar y nuevas campañas previstas
El municipio ya empleó este sistema en 2024 en el sector de Francisco Vila. En aquella campaña se localizaron seis fugas que no habían podido detectarse con métodos acústicos tradicionales. La reparación permitió reducir el caudal de agua inyectado en la zona en 120 metros cúbicos diarios, con una disminución superior al 30% del consumo, además de mejorar los niveles de presión y caudal para los abonados.
De cara a 2026, está previsto activar dos nuevas campañas en otros sectores de la localidad para consolidar esta tecnología como herramienta habitual en la detección de fugas y seguir avanzando en eficiencia hídrica y económica del servicio municipal.




