La megadraga Bonnie River ha comenzado los trabajos de regeneración del litoral en las playas del norte de Sagunto, donde ya está depositando arena procedente del banco submarino de Cullera con el objetivo de recuperar anchura de playa en los tramos de Almardà, Corinto y Malvarrosa.
La embarcación llegó a la costa tras completar previamente una parada técnica en Algeciras para realizar tareas de desinfección y puesta a punto. Su llegada estaba prevista inicialmente para el 2 de marzo, aunque finalmente se retrasó debido a problemas técnicos y a condiciones meteorológicas adversas.
Desde la Asociación Vecinal de las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa valoran positivamente el inicio de los trabajos, aunque advierten de que mantendrán una vigilancia constante sobre el desarrollo del proyecto. En este sentido, señalan que “vamos a continuar siguiendo y documentando el desarrollo de estas obras para garantizar que se cumplen todos los compromisos adquiridos”.
El proyecto contempla la aportación de grandes volúmenes de arena para reforzar el litoral en esta zona de la costa valenciana. Según las explicaciones técnicas trasladadas por la Demarcación de Costas, tras la aportación inicial de sedimentos es previsible que se produzca un retroceso temporal en el perfil de la playa. Con el paso del tiempo, indican, el sistema litoral debería estabilizarse de forma natural.
Sin embargo, desde la Asociación Vecinal de las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa recuerdan que experiencias similares en otros puntos del litoral valenciano, como El Saler o La Garrofera, no han ofrecido hasta ahora los resultados esperados a medio plazo.
La regeneración de las playas y la necesidad de medidas de protección
El colectivo vecinal insiste en que la regeneración basada únicamente en aportes de arena puede resultar insuficiente si no se acompaña de medidas estructurales que permitan retener los sedimentos. “Nuestras playas necesitan regeneración, pero también mecanismos de protección para que la arena no vuelva a desaparecer”, subrayan desde la asociación.
Durante las reuniones técnicas mantenidas con Costas también se informó de que las gravas cribadas en la zona limítrofe entre Canet d’en Berenguer y Almardà, que inicialmente iban a trasladarse a Almenara, finalmente se depositarán en la playa de Malvarrosa tras la insistencia del colectivo vecinal.
Los vecinos recuerdan además que la regresión del litoral no afecta únicamente al espacio natural, sino también a las viviendas situadas en primera línea de costa. Por ello, aseguran que continuarán vigilando el desarrollo de las obras y reclamando medidas eficaces que garanticen la estabilidad del litoral.
“No solo está en juego el futuro de nuestras playas, sino también la seguridad de las casas y de los vecinos que vivimos aquí”, concluyen desde la asociación.









