La vicepresidenta primera de la Diputació de València, Natàlia Enguix, ha anunciado este miércoles una inversión de 10 millones de euros para la campaña del Bono Comercio de 2026. El anuncio se ha realizado en el Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM), durante la inauguración de la exposición ‘Pujar la persiana’, una muestra que rinde homenaje al comercio local tras la dana sufrida el pasado 29 de octubre.
Enguix ha detallado que esta aportación institucional se transformará en un ingreso directo de 20 millones de euros para los establecimientos de toda la provincia. Según ha manifestado la vicepresidenta, la iniciativa busca «estar al lado de la gente que se deja la piel día a día en el comercio de proximidad y que, sobre todo, lo que hacen es darle vida y promocionar la actividad económica de nuestros pueblos y ciudades».
Este nuevo impulso económico de la Diputación se produce tras los resultados de la anterior convocatoria, en la que se inyectaron 5 millones de euros que permitieron movilizar inicialmente 10 millones en ventas. Esta acción benefició a unos 1.300 comercios de los 26 pueblos más afectados, con una repercusión en sectores tan diversos como la alimentación, electrodomésticos, ferretería o librerías. Según ha explicado la Unió Gremial, la inyección económica real en aquella ocasión fue sensiblemente superior por las compras adicionales realizadas en el marco del bono, alcanzando un impacto total de 18 millones de euros en la economía local.
En este contexto, Natàlia Enguix ha destacado «la importancia de seguir apoyando al sector a través de este tipo de incentivos que ponen en valor la atención personalizada y el vínculo vecinal que las grandes superficies no pueden ofrecer».
La importancia de esta iniciativa se refleja en la respuesta inmediata de la ciudadanía: en las primeras cinco horas de la campaña anterior se vendieron 9.000 bonos en los 26 municipios afectados. La campaña logró vender la totalidad de los 95.000 bonos emitidos, tras un ritmo de salida que permitió superar los 60.000 bonos adquiridos en la primera fase de la iniciativa. El reparto de estos bonos, que se hizo a través de Cámara Valencia, fue posible gracias al trabajo conjunto de las oficinas de Caixa Popular, los ayuntamientos y las asociaciones de comerciantes.
Por su parte, el presidente de Unió Gremial, Mauro Lorenzo Gómez, ha manifestado sentirse «emocionado e ilusionado de ver cómo todo el comercio que quedó destruido no solamente se ha mejorado y se ha reconstruido, sino que se ha mejorado muchísimo; se ha conseguido en meses lo que en años cuesta». Lorenzo ha incidido en que estas ayudas consiguieron que «los comercios tuvieran trabajo» y permitieron tener «ilusión por estar abiertos», señalando que «la guinda del pastel para conseguir que todo esto fuera para adelante era que los negocios funcionaran, logrando que el pasado diciembre fuese una Navidad diferente».
Los propios comerciantes han refrendado la utilidad del Bono Comercio Dana tras haber vivido situaciones extremas. José Carlos Garrido, de la panadería Don Pa Artesans de Paiporta, ha recordado que sufrieron la dana con una gran incertidumbre: «Teníamos nueve puntos de venta con tres obradores, y siete de ellos fueron afectados; además, nuestro padre se quedó atrapado en el obrador de Paiporta y lo pudieron rescatar de madrugada». Garrido ha explicado que el Bono Comercio «fue un éxito total y tuvo una gran acogida de los clientes de diario que quisieron colaborar y participar con nosotros». En la misma línea, María de las Nieves Clemente, del Forn Pastisseria Violeta en Xirivella, ha valorado que «fue una iniciativa muy buena» porque «la gente venía con ganas, quería comprar y participar».
La exposición ‘Pujar la persiana’
La muestra inaugurada en el MuVIM, bajo el título ‘Pujar la persiana’, es un proyecto de la Diputació de València a través del área de Promoció Económica, que rinde homenaje a la resiliencia del comercio local frente a la dana a través de una cartografía de orden emocional. La exposición ha sido coordinada por la Escuela Superior de Diseño de Valencia (EASD) y trabaja a partir de las fotografías enviadas por los propios comerciantes.
Se trata de una estructura modular y sostenible, diseñada para ser itinerante y visitar otros ayuntamientos, que utiliza imágenes reales para visibilizar la capacidad de reconstrucción de las tiendas de barrio. La muestra no solo documenta los daños, sino que celebra la recuperación del tejido comercial como el motor que devuelve el pulso vital a los pueblos y ciudades de la provincia.




