Salvamento Marítimo lleva dos días buscando por mar y aire al único tripulante de un velero de 9 metros que zarpó el jueves por la mañana del puerto de Gandia con destino a Guardamar del Segura. La alerta se activó el viernes, cuando su esposa informó de que no tenía noticias desde la noche anterior.
Según fuentes del operativo, la última comunicación con el navegante se produjo esa noche del jueves. Él indicó que creía estar a la altura de Benidorm, un dato orientativo que llevó a los controladores a contactar con todos los puertos y clubes náuticos del recorrido para comprobar si la embarcación había sido avistada o había hecho escala. Las gestiones resultaron negativas.
Búsqueda ampliada y coordinada
Durante el viernes y el sábado se ha mantenido y ampliado el dispositivo. El primer día participaron una lancha de salvamento de Cruz Roja, una patrullera de la Guardia Civil y una embarcación y un helicóptero de Salvamento Marítimo. Después se han sumado dos helicópteros y una patrullera de la Guardia Civil para rastrear tanto la franja costera como zonas más alejadas de la costa.
El 112 facilitó el viernes por la noche un contacto telefónico con el tripulante, que explicó que seguía a bordo del ‘Admirante’ y que contaba con balsa salvavidas y bengalas, aunque apenas le quedaba batería en el teléfono. No facilitó su posición completa.
A partir de esa llamada, la búsqueda se ha extendido al norte y al sur del corredor entre Gandia y Guardamar, y también hacia el interior del mar. La ausencia de una posición exacta y la batería casi agotada dificultan la geolocalización y obligan a peinar un área amplia, por lo que se combinan medios aéreos para cubrir grandes superficies y embarcaciones para verificar posibles avistamientos.
Hasta el momento, los contactos con puertos y clubes náuticos siguen siendo negativos y no se han obtenido indicios sobre el rumbo final del velero. La prioridad del dispositivo es localizar la embarcación y a su único ocupante cuanto antes y en buen estado.

