La actividad judicial vinculada a las rupturas matrimoniales ha descendido de forma notable en la Comunitat Valenciana. Durante el tercer trimestre, los juzgados han contabilizado 2.102 demandas de disolución matrimonial. Esto representa un 11,2% menos que en el mismo periodo del año anterior. De acuerdo con los datos oficiales del Consejo General del Poder Judicial.
La reducción se ha concentrado de manera clara en los procedimientos contenciosos. Los divorcios no consensuados han sido los que más han retrocedido, con 629 demandas y una bajada del 29,8%. Mientras que las separaciones no consensuadas han disminuido un 14,8%, hasta situarse en 23 procedimientos. A esta tendencia se suma el acusado descenso de las modificaciones de medidas no consensuadas. Estas han caído un 47,9% en comparación interanual.
Crecen las rupturas con consenso
En contraste, los procedimientos de mutuo acuerdo han mostrado un comportamiento más estable. Los divorcios consensuados han alcanzado las 1.400 demandas, con un ligero aumento del 1%. Mientras tanto, las separaciones consensuadas han bajado un 10,7%, con 50 casos. En el periodo analizado no se ha registrado ninguna nulidad matrimonial, frente a la única presentada en el mismo trimestre del año pasado.
Pese a este descenso generalizado, la Comunitat Valenciana continúa entre las autonomías con mayor incidencia relativa de disoluciones. La tasa autonómica se sitúa en 39,5 demandas por cada 100.000 habitantes. Esto la convierte en la tercera de España, por detrás de Canarias y Baleares, ambas con 41,9, y por delante de la mayoría de territorios.
La media nacional se ha situado en 33,8. Esto es por debajo de la tasa valenciana. También superan ese promedio Murcia, Aragón, La Rioja, Asturias, Castilla-La Mancha y Navarra. Mientras que comunidades como País Vasco, Castilla y León, Madrid, Galicia, Extremadura, Cataluña y Andalucía quedan por debajo.

