El Centro de Salud Pública de Manises ha realizado 5.461 visitas a establecimientos alimentarios a lo largo de 2025 en el marco de los controles oficiales destinados a proteger la salud de la población frente a los riesgos asociados al consumo de alimentos. Estas actuaciones se han llevado a cabo dentro de su ámbito de actuación, que comprende 14 municipios.
La directora general de Salud Pública, Begoña Comendador, ha puesto en valor “la labor fundamental que se realiza para proteger la salud de la población frente a los riesgos asociados al consumo de alimentos”, a través del control de las industrias y establecimientos que procesan, distribuyen o comercializan productos alimentarios. Según ha explicado, este trabajo se complementa con “la vigilancia y la evaluación de la exposición y del riesgo de los peligros químicos y microbiológicos en los alimentos”.
Visita institucional y coordinación sanitaria
Las declaraciones se han producido durante una visita al Centro de Salud Pública de Manises, la primera de una ronda por los distintos centros de la Comunitat Valenciana. Desde Sanidad señalan que esta iniciativa tiene como objetivo conocer de primera mano el trabajo que desarrollan los equipos profesionales y reforzar la coordinación con los servicios responsables de la promoción, vigilancia y protección de la salud en cada departamento.
Durante el encuentro se han expuesto las principales líneas de actuación del centro, que abarcan ámbitos como la vigilancia epidemiológica, la promoción de la salud, la seguridad alimentaria, la sanidad ambiental y el control oficial de establecimientos e industrias alimentarias. Desde la Conselleria subrayan que se trata de una labor técnica esencial, aunque poco visible para la ciudadanía, para prevenir riesgos y garantizar entornos y alimentos seguros.
Control sanitario en el matadero de Buñol
Una de las singularidades del Centro de Salud Pública de Manises es el control sanitario que realizan los veterinarios oficiales en el matadero ubicado en Buñol, considerado estratégico para la Comunitat Valenciana. Esta instalación, especializada en el sacrificio de ganado bovino, procesa alrededor de 1.000 cabezas diarias, lo que representa el 88,26 % de la producción de canales de bovino de la Comunitat y la sitúa entre los mataderos de mayor volumen a nivel nacional.
El elevado nivel de actividad requiere la presencia permanente de un equipo de 15 veterinarios oficiales, encargados de supervisar el cumplimiento de la normativa higiénico-sanitaria, la seguridad alimentaria y el bienestar animal en todas las fases del proceso. Además, la intensa actividad industrial y exportadora del complejo, con destino a mercados europeos e internacionales, convierte estos controles en una garantía para la salud pública y para la competitividad del sector agroalimentario valenciano, según explican desde la administración autonómica.


